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EL PARAISO O EL INFIERNO

Cuando uno expone sus trabajos al publico puede tener una respuesta agradable o ser ignorado olímpicamente. Pasamos del paraíso al infierno en pocos instantes. Y uno debe hacer el ejercicio de construir lo que le gusta sin importarle lo que el otro piense. Si algo es bonito para mi deberá ser suficiente. Es un ejercicio difícil. Las caricias son agradables, pero lamentablemente hoy las manos están para otra cosa.

miércoles, 28 de mayo de 2014

EL CUMPLEAÑOS DE LA PATRIA

El día 24 de mayo anduve paseando por la Plaza de Mayo. Fui a ver la presentación de Ecuador Celebra, como es habitual los fines de semana.
El escenario estaba de espaldas a la plaza y la música y las canciones apagaban otros sonidos que provenían de un poco más allá.
Es que en el otro extremo, justo frente a la casa de gobierno, la famosa Casa Rosada, estaban armando un escenario formidable, con tableros iluminados, preparándose para el día siguiente.
¿Por qué? Porque el día 25 de mayo todos los argentinos festejamos el cumpleaños de la patria.
De manera que vimos la celebración de nuestros hermanos ecuatorianos, que como siempre fue un enorme placer (tengo dos videos para subir a Youtube) y luego fuimos a ver los preparativos para festejar los 104 años de la Revolución de Mayo.
Les puedo asegurar que era emocionante. Parte de los granaderos probando el sonido con una cantante que con una autoridad y capacidad los dirigía espectacularmente, coordinando la ejecución del Himno Nacional Argentino, en una versión bellísima, con la participación de bombistas (gente que toca el bombo) que iniciaban desde los balcones de la Rosada, para luego seguir los metales en la parte inferior, y el canto de la conductora de un nivel que pocas veces lo había escuchado.
A pesar de ser un ensayo, me descubrí frente mi Himno, lo canté junto con quien lo hacía a modo de prueba y sentí la satisfacción de que mi patria iba a festejar su cumpleaños como debía ser.
No me llamó la atención cuando me enteré que el señor gobernador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, había organizado otro acto, en forma simultánea, en otro lugar diferente. Lamentablemente hay una puja política entre el gobierno central y el de la ciudad. Y hay quienes no comprenden que en ciertos momentos ese tipo de enfrentamientos pre electorales no juegan un papel importante.
Decidí concurrir al que nos pertenece a todos. Al que se realizaba en el lugar de los hechos. Allí donde el pueblo exigió a los cabildantes “Queremos saber qué es lo que se trata”. Donde un grupo de ciudadanos identificados con cintas celestes y blancas (algunos dicen que solo eran celestes, pero no importa) impusieron su presencia para que nada torciera el rumbo que había tomado una nueva Nación.
Cual no fue mi sorpresa cuando el domingo 25 de mayo intento llegar al sitio en el que había estado apenas unas horas antes. Un ruido atronador de bombos y redoblantes, un sonido avasallante, detrás de un impresionante despliegue de banderas, de cualquier color menos la argentina, me modificó todos los planes que tenía, toda la alegría que venía acumulando. Un ejército de individuos con rostros desafiantes (al menos así me pareció) se desplegaba detrás de un enorme cartel que mostraba la imagen de Eva Perón, una líder de los desposeídos pero que nada tuvo que ver con lo que en ese día se festejaba. La columna de extendía a lo largo de toda la Avda. Sáenz Peña, antigua Diagonal Norte.

Fue entonces que comprendí qué hacían tantos micros, mal estacionados, a lo largo de la Avda. 9 de Julio. Tremendos vehículos de doble piso que posiblemente habían viajado toda la noche para traer a la gente de los distintos rincones del país. ¿Venían a festejar? Sus banderas no decían eso.
Cuando pude llegar a la plaza, acercarse al escenario era una expedición riesgosa. Debo decir que no había actitudes violentas. También debo decir que las banderas de nuestro país perdían por cien a uno. Era evidentemente un acto partidario. Todo estaba dirigido a vivar al actual gobierno, nada hacía recordar el por qué estábamos en ese lugar.
Una anécdota: Unas señoras que con una mano portaban una bandera y con la otra comían con fruición el “sánguche” que le habían alcanzado, tenían unas chaquetas que decían Organización Túpac Amaru. Cuando se les preguntó, en un tono ingenuo, quien era ese personaje, nos miraron con sorpresa, se contemplaron entre ellas y trataron de explicar: “No, no sabemos quién era… es que somos nuevas”. Ah… Ahora se explica todo, la ignorancia de las señoras y algunas cosas más.
Mientras un supuesto chef se desgañitaba explicando cómo eran las empanadas que iban a repartir o un conjunto de pueblos originarios intentaba cantar el Himno en su lengua natal, el resto se dedicaba a golpear con fruición sus instrumentos de percusión, saltaban y gritaban cantos partidarios, ajenos a todo lo que ocurría oficialmente.


¿Y el cumpleaños de la patria? Mejor lo dejamos para otro día. Aunque la presidente, “emocionadamente” trató de explicarlo. La torta se derritió, las velitas se consumieron
 Y no hubo tiempo para mucho más porque la gente que había venido a llenar un sitio histórico debía subir a sus micros y volver a su lugar de origen. Ya habían cumplido. Ya se habían ganado el día.
Les digo que igual nos divertimos, hablamos con muchos, desde individuos que no estaban síquicamente muy ordenados, partidarios honestos que se emocionaban imitando la voz del anciano Perón, en sus últimos días, hasta sacarnos fotos con “los putos peronistas”, según rezaba el cartel que ellos mismos portaban.

 ¿Podremos festejarlo algún día? ¿Los argentinos comprenderemos que hay algo por encima de nuestras ambiciones y que si no lo respetamos iremos cayendo en un pozo sin fondo?.. Ya estamos en ese camino. Posiblemente pronto nos demos un empujoncito como para seguir descendiendo.

El aroma a choripán mezclado con el de los porros y la cerveza nos guiará en medio de la oscuridad quien sabe hacia que rumbos inimaginados por aquellos que un día soñaron con una gran nación. Que dejaron sus vidas y sus fortunas en aras de una utopía.

Una vez leí una frase que cada tanto me vuelve en el recuerdo, decía:

LOS ARGENTINOS, CAMPEONES UNIVERSALES DE LA PACIENCIA, SEGUIMOS ESPERANDO UN SOL DEL 25 QUE ALUMBRE PARA TODOS.


4 comentarios:

  1. Esperemos que no caigan en ese pozo. Desgraciadamente la turba ignorante con su ruido hace callar al ciudadano honesto. Feliz cumpleaños Argentina. Y que tus hombres y mujeres de bien sean felices en tu hermosa tierra

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    1. Gracias Gerard. Nuestra historia está plagada de estos infortunios. El nuestro es un país que podría decirse increíble porque a pesar de todo aún encontramos motivos para ser felices.

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  2. Fue una experiencia..., no se como definirla. ¡Mi amada Patria!...¡¿Donde estas?!!!. Ojala podamos encontrarte algún día.

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  3. Es cierto Mirta. Es posible que nosotros no lo veamos pero estoy seguro que algún día, alguna vez, nos tocará a nosotros. Por ahora nada es como debiera .

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