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EL PARAISO O EL INFIERNO

Cuando uno expone sus trabajos al publico puede tener una respuesta agradable o ser ignorado olímpicamente. Pasamos del paraíso al infierno en pocos instantes. Y uno debe hacer el ejercicio de construir lo que le gusta sin importarle lo que el otro piense. Si algo es bonito para mi deberá ser suficiente. Es un ejercicio difícil. Las caricias son agradables, pero lamentablemente hoy las manos están para otra cosa.

martes, 30 de septiembre de 2014

AYER, HOY Y MAÑANA

Hoy es un día distinto. Hoy es otro día. Hoy recomenzamos de cero.
Ayer ya pasó. Fue uno de esos días en que todo se complica. Nada de importancia. Al punto que hasta produce gracia que ocurran tantas cosas.
Pero respetuosamente uno debe comprender que las pequeñas cosas no pueden compararse a los problemas reales, a aquellos que realmente alteran nuestra vida y no tienen vuelta atrás.
Las pequeñas cosas, es cierto, nos ocurren a nosotros y por eso son importantes, pero hay que saber ponerlas en su lugar, darles la trascendencia que realmente tienen y comprender que son las situaciones lógicas del diario vivir. De última, como decía alguien alguna vez, son indicios de que uno está vivo. Ya llegará el momento en que no te ocurra nada.

Hoy arrancamos nuevamente. Veremos que será lo que nos depararán las horas venideras. Tratemos de vivirlas intensamente porque, con seguridad, serán irrepetibles.
Nuestra cámara lista, el celular con la batería a pleno y el espíritu dispuesto a descubrir, a asombrarnos, a aprender y a disfrutar, si, eso mismo, a disfrutar de una nueva jornada.
Hasta cuando, hasta donde… hace tiempo que dejaron de preocuparme esas cosas… Lo que deba ser será. Mientras tanto voy cargando mi mochila de buenas cosas, las únicas que nadie puede robarme, ni siquiera el tiempo.
Las otras… Uf… las voy dejando por el camino y ni siquiera miro hacia atrás para ver que pasa con ellas, hay tanto horizonte, hay tanto camino por recorrer, hay tanto cielo por descubrir que no puedo perder el tiempo con aquello que ya no tiene importancia.

¿Qué no me ocurren cosas? Puf… sí que me ocurren… y me han ocurrido… y me seguirán ocurriendo. Que no las cuento o no muestro hasta donde me afectan es porque creo que no es respetuoso, no es lógico, dedicarse a quejarse cuando, casi con seguridad, del otro lado, hay alguien que la pasa peor que nosotros. Cuando los necesite, sé que habrá muchísimos amigos que van a estar atentos para alentarme y hacerme reír y con eso es suficiente… de sobra suficiente…
Y uno, después de eso, no puede estar más que agradecido y ser feliz porque uno tiene la obligación de ser feliz, hay demasiada gente preocupada para que ello sea así.
Siempre me digo lo mismo: Uno puede elegir entre vivir bien o vivir mal… y creo, frente a eso, que la elección no debería tener ninguna duda…
Es simplemente una reflexión en voz alta.


Ahora nos vamos… la vida me está esperando… Ya les contaré que descubriremos en todos esos recovecos que nos ofrece el laberinto de la existencia.




4 comentarios:

  1. Un nuevo día en Paradaise...El tiempo corre rápida y furtivamente (afortunadamente).

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    1. Gracias Mirta.. Corramos a vivir un día más en el Paradise... Ja, ja, ja

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  2. Ese espíritu es..ese, ese mismo..!! El tiempo pasa, las cosas pasan, nosotros quedamos..No podemos quedarnos pegados a un suceso en concreto y dejar que nos posea, ni siquiera a una circunstancia, a una realidad..Es muy fácil mirarse el ombligo pero absolutamente inútil..Vivir es mirar al frente, abandonar lo malo y amontonar lo bueno en una mochila sin perder de vista el fascinanteh orizonte..Esta es una lección de vida..Gracias

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    1. Gracias amiga. hay una frase que me gusta mucho y siempre la llevo guardada en un bolsillito: "La vida es fácil, es el hombre quien la complica". Besos

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