Google+ Followers

EL PARAISO O EL INFIERNO

Cuando uno expone sus trabajos al publico puede tener una respuesta agradable o ser ignorado olímpicamente. Pasamos del paraíso al infierno en pocos instantes. Y uno debe hacer el ejercicio de construir lo que le gusta sin importarle lo que el otro piense. Si algo es bonito para mi deberá ser suficiente. Es un ejercicio difícil. Las caricias son agradables, pero lamentablemente hoy las manos están para otra cosa.

sábado, 5 de abril de 2014

¿DONDE ESTÁ EL CHACHO?



Argentina es un país sumamente ilógico. Incomprensible para propios y extraños. Una enorme extensión de tierra  que se extiende desde el trópico hasta el polo sur, habitada apenas por 40 millones de almas.
Es una democracia representativa federal. En la realidad esto no es más que un nombre. La mejor manera de graficarla es con la imagen de un pulpo en donde la cabeza está centrada en Buenos Aires. Siempre digo que en la realidad “Buenos Aires” es otro país.
Precisamente voy a hacer un raconto histórico y de esa manera se podrá entender lo que acabo de mencionar.
Recién en la actualidad, algunos lugares específicos del interior han comenzado a progresar y a manifestar una cierta independencia, al menos cultural, que haría pensar en que, de alguna manera, se está acercando a la idea federal.
Indudablemente entre las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hay un mundo de diferencia. Muchas ciudades del interior muestran sus progresos con orgullo y creo que es para felicitarlos porque el esfuerzo es ciclópeo. De cualquier manera la octava macro urbe del mundo no puede alcanzarse por más empeño y buena voluntad que se ponga en el intento..
Históricamente la revolución de Mayo, o sea la emancipación de la tutela de los Reyes de España, nació en Buenos Aires, quien transformándose en la cabeza directora del movimiento dio la orden al resto de las provincias y se encargó de enviar tropas que aplastaran cualquier amago de resistencia, como el de Córdoba o el de Salta. Buenos Aires había decidido independizarse.
Desde ese momento, en adelante, pese a que se pretenda decir lo contrario, los porteños decidieron el destino y la representación del país hasta la actualidad.
Una etapa especial de nuestra historia, la que no voy a juzgar pese a que tengo mi opinión al respecto, fue la encabezada por el Brigadier General don Juan Manuel de Rosas. Durante su gobierno nunca hubo una constitución que nos organizara como país. Según él no era el momento oportuno. En cada región de la argentina surgieron, pues, individuos de peso, con una personalidad que era capaz de arrastrar tras de sí a los hombres de su región: Los caudillos.
El avance natural de la civilización fue haciendo que este sistema se fuera diluyendo, el poder bonaerense se fue fortaleciendo, y finalmente quedaron pocos individuos que se resistían a adaptarse a la nueva realidad y a la conducción de una ciudad sobre el resto.
Posiblemente el último caudillo fue el "Chacho" Peñaloza.
Un personaje casi quijotesco, que desde las tierras áridas de la rioja, recorrió el noroeste argentino tratando de imponer un gobierno realmente federal.
Fue derrotado por el poder central, pero en su tierra quedó como ejemplo, como el resguardo del orgullo provinciano.
Sin embargo hay algo que me llama la atención. En La Rioja, capital, hay una maravillosa estatua que lo muestra en toda su fiereza, y que, sin embargo, no figura en ninguno de los folletos o planos que se entregan a los turistas.
Su derrota definitiva fue en la batalla del Pozo de Vargas. El único lugar que no está señalizado. Han quitado la placa que lo recordaba y uno debe adivinar, por aproximación el sitio donde ocurrió un hecho que, de una manera u otra, hace, sin el menor lugar a dudas, al devenir de nuestra historia.
Este es el país donde no se comprende que cosa ocurre.
Simplemente los argentinos nos hemos acostumbrado, desde hace mucho tiempo, a acomodarnos al tiempo en que se vive y cada uno trata de investigar, conocer por su cuenta o dejar que nuestro pasado se pierda irremisiblemente, posiblemente porque de esa manera es mucho más fácil para el gobernante de turno.

Por lo menos pretendo que disfruten de una obra de arte que sorprende en la entrada de Todos los Santos de la Nueva Rioja, ya que está al frente de la terminal de ómnibus.



4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Maravillosa esta estatua, al igual que es sorprendente como se la ha olvidado, al igual que al "Chacho" Peñaloza.
    Pero por lo que he podido ver, en nuestro país y en el mundo, se trata de que no tengamos memoria, sin duda detrás de esta actitud se esconden intereses espurios. Un pueblo que desconoce sus orígenes es mucho más fácil de manejar...

    ResponderEliminar
  3. mi querido amigo leerte es informarse. es aprender. Y por cierto una obra de arte monumental. imagínate el esfuerzo que se debieron pegar para hacer semejante monumento.
    me ha gustado enormemente la historia que has explicado y como te has aproximado a definir y honorar al protagonista de esta estatua el "Chacho" Peñaloza

    ResponderEliminar
  4. Gracias mi querido sobrino. siempre me gustó tratar de entender la historia y hacerlo tratando de comprender a cada uno de sus protagonistas, imparcialmente. el problema es que en Argentina todavía hay gente que se pelea por hechos que ocurrieron hace 150 años y eso me obliga a ser muy cuidadoso en mis expresiones para no herir ninguna susceptibilidad. Trato de contarles las cosas como yo las veo, pero con toda la prudencia que permita que sirva para todos. Un abrazo enorme. tu tia y yo te queremos mucho.

    ResponderEliminar