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EL PARAISO O EL INFIERNO

Cuando uno expone sus trabajos al publico puede tener una respuesta agradable o ser ignorado olímpicamente. Pasamos del paraíso al infierno en pocos instantes. Y uno debe hacer el ejercicio de construir lo que le gusta sin importarle lo que el otro piense. Si algo es bonito para mi deberá ser suficiente. Es un ejercicio difícil. Las caricias son agradables, pero lamentablemente hoy las manos están para otra cosa.

viernes, 18 de julio de 2014

BUENOS DIAS SEÑOR DIOS


Se enfrentó a la figura blanca delante de él. Sus ojos se clavaron inintencionalmente sobre ella...
·     ¿Eres Dios?- preguntó con su voz resquebrajándose.
·     Si quieres que lo sea-
La figura se le acercó y sus carnes mortales empezaron a temblar. Cuanto más se acercaba a él cada célula se despedazaba y se contraía, se expandía y a la vez explotaba. Sintió el cálido orín escapar deslizándose por su entrepierna. La sangre parecía hervir en sus venas.
·     ¿Qué deseas?-
·     ¿Puedo morir?-
Sus ojos inexistentes contemplaron al hombre enfrente de él. Se detuvo, o no lo hizo, no era claro lo que hacía. ¿Tenía pies? ¿Tenía brazos? ¿Era una luz o tan sólo un relámpago? ¿Era un cartel de plástico o humana carne sucia?
·     Sí-
·     Gracias-
·     ¿Es lo que quieres?-
·     Por favor-
Continuó caminando. Avanzando. La luz se movilizó a través del espacio. ¿O era al revés? Quizás era el hombre quien caminaba hacía él, o era el mismo universo que se desplazaba inconscientemente alrededor de ellos dos, solos, sin moverse. Quizás no estaban hablando. Quizás no estaban allí.
·     Bésame-

El hombre no pestañeó por miedo a perder todo. Por temor a dejar de avanzar. Sintió una erección repentina y luego desapareció, sus testículos siguieron esparciéndose por el infinito espacio eterno. Partículas azules mezclándose con rojas formando estrellas violetas en un firmamento oscuro. ¿O amarillo? No tenía colores y a la vez todos. ¿Era el espacio? En realidad ¿Era una caja de cristal, pequeña, enorme, finita, o era acaso una esfera cilíndrica?
·     Está bien-
Sintió algo áspero frotarse contra su lengua mientras que sus labios se fundían con la luz. Su cráneo tembló, sacudiéndose enérgicamente; el resto de su cuerpo lo siguió mientras explotaba sector por sector indoloramente. Tuvo hambre y miedo, tuvo dolor y amor, pasión y odio. Vomitó diez veces y luego orinó seis veces más. Sintió su colon estallar y sus ojos volar por encima del cosmos. Pudo ver Alderán, pudo ver a Saturno. Pudo ver satélites atravesar cometas y miles de cinturones cósmicos de remotas galaxias lejanas, pudo ver el atardecer de una civilización y el nacimiento de otra. Pudo vivir y morir. Pudo descubrir lo que es amar y lo que es odiar. Murió. Y no quiso renacer. Soltó los labios de la criatura, del Dios, de la fugaz luz blanca, amarilla, multicolor, transparente. Soltó la nada. ¿Estaba aún allí?
·     Gracias-
Su voz siguió en un eco infinito y luego volvió a sus propios oídos.
·     De nada- se contestó. Su piel empezó a desintegrarse, debajo había dudas y temores, nada más. La luz extendió su mano, o lo que parecía una, y sin dudar un segundo destruyó la mitad de su rostro con un golpe seco. El hombre no dijo palabra alguna.
·     Eres simple. No hay nada debajo de ti excepto humanidad-
·     Es que soy humano-
·     ¿Desde cuando?-
·     Desde que te besé-
Por un segundo la luz desapareció y volvió a aparecer.
·     Gracias-
El humano sonrió y sus dientes desaparecieron. Ahora sus labios flotaban en una masa acuosa sólida multicolor incolora y sus dos ojos continuaban con su órbita, a veces observando a un pequeño niño rubio con ropajes extraños hablando en francés, regando una hermosa rosa con pequeñas espinas las cuales eran su única defensa contra la maligna eternidad horizontal y vertical.
·     ¿Por qué razón?-
·     Por morir-
·     No... No puedo morir-
·     Pero eso era lo que querías-
·     Me arrepentí-
Una vez más la luz desapareció, esta vez tardó más en regresar.
·     Es tarde ya-
·     ¿Me dolerá?-
·     No- Se calló por un segundo -Sí- Nuevamente la voz no continuó - Te dolerá tanto que no lo sentirás-
·     No lo entiendo-
·     Yo creo que sí-

El humano estiró sus brazos y encontró que ya no los tenía, en cambio dos suaves nubes rozaban sus mejillas las cuales lentamente se esfumaban en un remolino de arena.
·     Tal vez tienes razón-
Sólo sus labios flotaban y nada más.
·     ¿Te puedo hacer una pregunta?-
·     Dime-
Sus pequeños rozados labios empezaron a temblar y supo que se acercaba el fin del resto. Hasta sus ojos dejaron de pasear, hasta sus ojos detuvieron su marcha instantáneamente para rodar dentro de los agujeros oscuros de una inmensa mesa de billar. A lo lejos dos hombres festejaban sus victorias tomando cerveza en un inmenso jarro. El más obeso había perdido. El más alto había perdido también.
·     ¿Eres Dios?-
·     No-
·     ¿Quién eres?-
·     Yo soy tu-
·     ¿Y quien soy yo?-
·     Tú eres Dios-
Las pequeñas partículas flotaron en el aire esparciéndose eternamente más allá de lo que la vista de un humano podrá jamás llegar a ver. Un trueno resonó a la distancia y el sol salió. La noche empezaba a surgir por detrás de los médanos de Neptuno, la Luna sonrió para sí y el sol comenzó a girar despidiendo al pequeño niño y su flor. El cosmos estaba cansado de su rutina diaria.
·     ¡Oh! -


Luego el eco de una risa. No era de nadie. Tan sólo una risa. Tan sólo un eco. Tan sólo la nada.



DIEGO ALBERTO COLONNA

7 comentarios:

  1. Extraño viaje..!! O quizá no fue un viaje..???? la muerte, la vida, la desintegración y la negación de uno mismo, todo en uno, y mucho más..Interesante..Saludos Alberto

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    1. Gracias Alfmega. Siempre es un gusto recibir tus comentarios.Hay gente a la que respeto mucho y admiro y tu eres una de ellas. Lo bueno de esto es que es un relato de Diego nuestro hijo. Y es un orgullo de padre baboso el poder ponerlo en mi blog.

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  2. Muy bueno, me hace reflexionar sobre el universo y su expansión constante. Ese momento en que la luz se mueve o era el universo...Excelente!

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    1. gracias Laura... el genio de Diego late esperando el momento de estallar como un volcán... su capacidad supera los límites habituales... Y uno que menos que sentirse orgulloso...

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  3. Maravillosa, me sumergí en una profunda reflexción, Excelente, felicitaciones a Diego Colonna

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  4. Lo que sentí al leerlo fue esa sensación que tiene el ser humano ante el final de la vida..que hay después de ella? Hacía donde vamos? Hacía donde querramos todas las sensaciones explotaran nuestro cuerpo se desvanecera y seremos parte del universo que transformaremos en una mínima parte. ... mi humilde interpretación. Marta

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    1. Gracias Martu. Lo encontré en los recuerdos y realmente me entusiasma cada vez que lo leo, al igual que otro que se llama La Niebla. Asi que lo volvi a enviar.

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