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EL PARAISO O EL INFIERNO

Cuando uno expone sus trabajos al publico puede tener una respuesta agradable o ser ignorado olímpicamente. Pasamos del paraíso al infierno en pocos instantes. Y uno debe hacer el ejercicio de construir lo que le gusta sin importarle lo que el otro piense. Si algo es bonito para mi deberá ser suficiente. Es un ejercicio difícil. Las caricias son agradables, pero lamentablemente hoy las manos están para otra cosa.

martes, 17 de noviembre de 2015

HOY MÁS QUE NUNCA (Un hombrecillo con un sombrero azul)

Hace tiempo, cuando mi hijo era pequeño, escribí un cuento para él. Siempre he tratado de transmitirle mensajes a un Diego que, siendo mucho más inteligente que yo, los captó inmediatamente, los incorporó y hoy les ha agregado cosas de su propio peculio que las ha hecho mucho más valiosas. Esta una historia de un ogro muy malvado que aterrorizaba a todo un pueblo exigiendo que lo alimentaran. El gnomo del sombrero azul consiguió atraparlo y dejarlo a su suerte en la cima de una montaña. Los pobladores solía escuchar los gritos del gigante hasta que un día no se lo escuchó más.
Este es un fragmento del cuento. En el pueden deducir cual es mi pensamiento. Cuál es la idea que le transmití a mi hijo y he tratado de traspasar a todos aquellos que están en contacto con las cosas que escribo. Espero que a alguno también le sirva. Hoy más que nunca.
Dice asi:


Un día alguien exclamó:
- El ogro ha muerto, el ogro ha muerto !... -
Todos se detuvieron de golpe.
El herrero sostuvo el martillo justo un segundo antes de golpear sobre el yunque; el maestro , en la escuela, se quedó con la tiza en el aire sin terminar de escribir la palabra que estaba enseñando a los chicos; hasta el cura retuvo con fuerza la cuerda de las campanas para que no las moviera ni la mas leve brisa.
Se hizo un silencio total.
Y ahí se dieron cuenta de que el gigante ya no gritaba.
Como una procesión todos los habitantes del pueblo fueron hacia el sitio donde el gigante yacía, con su brazo aún estirado... sin haber podido zafar de su prisión.
- Está muerto? - Preguntó el Intendente.
- Está muerto!... - Exclamaron todos.
- Pobre... se murió de hambre. - Dijo uno.
- Y de sed - Dijo otro.
- Y de frío... - Agregaron los demás.
Una sensación de culpa y remordimiento cayó sobre todos. Es cierto que era malo... muy malo... pero su muerte había sido cruel... demasiado...
Todos bajaron sus cabezas.
Nadie levantaba la mirada del suelo.
Quizás por eso fue que no pudieron explicar de donde apareció el Hombrecito del Sombrero Azul, al que, sin notarlo, hacía tiempo que nadie veía.
- Ejem, ejem - carraspeó - Buenos días. -
Nadie contestó.
- BUENOS DÍAS... HE DICHO BUENOS DÍAS !!!... -
- Hoy no es un buen día - respondió el Intendente.
- Por qué?... No ha muerto el ogro?... El gran enemigo del pueblo... -
- Si, es cierto... ha muerto el ogro... y por eso no es un buen día... Nunca es un buen día cuando alguien muere...
ni siquiera un enemigo... -
- Pero no era eso lo que querían? -


- Si... pero no... Uno no lo piensa hasta que ocurre... -

7 comentarios:

  1. Nunca es bueno la muerte de nadie, aunque es muy difícil hacer que esto sea entendido. La irracionalidad del hombre es lo que hace eternamente necio.

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    1. si aprendiéramos a amar... pero a amar en serio... con acciones y no con palabras bonitas... El hombre vive en la hipocrecía, reza el padre nuestro pero no entiende el amar al prójimo como a ti mismo... cuanto cuesta...

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  2. Querido Alberto, recibo el mensaje de que los juicios han hacho que el ogro fuera etiquetado como "malo" y que con su partida, todos sientes que les pesa el juicio, y que desear el mal ajeno, no es tan ideal como cuando lo imaginaban. Recibo este mensaje y me entristece por doloroso y por real y porqué en mi corazón siento que debes amar hasta a tu enemigo, por muy idealista que suene y desde luego, alejado en mi caso de la religión, sólo cercano a mis propias vivencias. Yo, como mínimo, en mi modesta y humilde vida, intento alejarme del malvado, pero nunca desear su mal, lo de amarlo... Jaja. Ya a tanto no llego pero como mínimo perdono. Me enrollé un poquito pero me tocaste la vena. ;) Muchos besitos

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    1. Queridísima Amparo, en primer lugar gracias por haberte tomado el trabajo de leerme.Esto es apenas un fragmento de un largo cuento (Demasiado para Internet) en el que cuento como se formó el cerro de la Ventana, en el sur de la Pcia, de Bs As. Algo mágico ya que en una provincia absolutamente plana de pronto se levanta un cordón serrano, que alberga a cantidad de ciervos y jabalíes, y cuyo lugar más elevado es un cerro que en la parte superior tiene tras rocas dispuestas de tal manera que forman un enorme agujero que desde abajo parece una ventana. Un sitio increíble a unos 600 Km de nuestra ciudad. te agrego algo que para mi es fundamental: considero que el perdón forma parte de la definición de ser humano.Para considerarse como tal hay que saber perdonar, como dijo alguien si aplicamos el ojo por ojo terminamos quedando ciegos. Besos mi queridísima amiga y gracias nuevamente.

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  3. Ninguna muerte es màs motivo de alegría ni siquiera cuando es tu enemigo. Así piensa la gente de bien. Ninguna víctima es más importante que otra y debemos solidarzarnos con los que sufren. Ninguna guerra es justificada. Gracias por las enseñanzas querido Alberto. Un beso.

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    1. Es una parte de un cuento largo que escribí para mi hijo hace mucho tiempo y que ahora cobra actualidad. Siempre he tratado de transmitir mi pensamiento, enseñar y aprender, porque siempre debemos estar listos para modificarnos. gracias por haberme leído y dejarme tu comentario. Te quiero mucho princesa y me hace feliz que estés presente. Gracias de nuevo.

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  4. Ninguna muerte es màs motivo de alegría ni siquiera cuando es tu enemigo. Así piensa la gente de bien. Ninguna víctima es más importante que otra y debemos solidarzarnos con los que sufren. Ninguna guerra es justificada. Gracias por las enseñanzas querido Alberto. Un beso.

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