EL PARAISO O EL INFIERNO

Cuando uno expone sus trabajos al publico puede tener una respuesta agradable o ser ignorado olímpicamente. Pasamos del paraíso al infierno en pocos instantes. Y uno debe hacer el ejercicio de construir lo que le gusta sin importarle lo que el otro piense. Si algo es bonito para mi deberá ser suficiente. Es un ejercicio difícil. Las caricias son agradables, pero lamentablemente hoy las manos están para otra cosa.
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viernes, 10 de octubre de 2014

LA PLAZA LIBERTAD

Tratando de encontrar información sobre la plaza Libertad me topé con este artículo del "Revisionista". Una obra que vale la pena leerla y que he transmitido textualmente. Honor al mérito, a ellos les pertenece este informe. Lo único que me corresponden son las imágenes.
"Todas nuestras antiguas plazas públicas guardan el primitivo nombre con que históricamente se las menciona, acompañado por el recuerdo del hecho o la causa que le dieran origen.  Una de ellas es la plaza Libertad, así denominada con la preposición y el artículo en el plano de la ciudad de Buenos Aires que publicara el ingeniero Felipe Bertrés, en el año 1822, vale decir, en días del ministro Bernardino Rivadavia, a quien el autor dedicaba su trabajo.  Hasta entonces, y desde antes de 1780, al lugar se lo había conocido como el “Hueco de doña Engracia”, porque, conforme con la tradición que lo ha venido repitiendo, tal era el nombre de la mujer, acaso de color, que allí habitaba con el recurso alertador y defensivo de algunos perros.  Como todos los grandes baldíos después transformados en espacios verdes para decoro de la ciudad y esparcimiento del vecindario, el hueco le entregaría a la plaza su enmarañamiento silvestre, exornado con las flores de la cicuta y las tupidas ramas del ombú.  Empero, con respecto a ella en realidad no sabemos el qué fecha el hueco comenzó a ser plaza, pues si consideramos las noticias de la crónica diarista caemos en la seguridad de que el lugar, todavía en 1870, de plaza no tenía nada más que el nombre, ya que no se lo había desprendido del antiguo pajonal ni del abandono en que se lo dejaba; situación que no se le conocería en su tiempo de plaza de carretas, dado que, como lo escribiera Wilde: “cuando la población comenzó a crecer y por consiguiente a extenderse la ciudad, las carretas que concurrían a la plaza Nueva (lo que hoy es el Mercado del Plata) fueron removidas al “Hueco de las Cabecitas” (1) o al de doña Engracia”.
Aquellas carretas procedían de los pueblos limítrofes, a los cuales regresaban una vez que sus dueños o encargados terminaban con la leña, frutas y otros productos destinados a su venta.
La obra de Torcuato de Alvear
Al lugar se lo encontraba por dos vías de obligado tránsito, ya se fuera a la Recoleta o a la plaza del Retiro.  Por la calle Libertad se daba con las Cinco Esquinas, en Juncal, y de ahí, por la que llamaban calle Larga (actual Presidente Manuel Quintana, cuyo nombre anterior fue el de República), se concurría a Palermo y a las fiestas que, llegando el mes de octubre, se realizaban en homenaje de la virgen del Pilar y de San Pedro de Alcántara, levantándose las tiendas de atención al público frente al cementerio, en todo lo largo y ancho de la calle Junín.  Por la de Charcas se marchaba al encuentro del ruedo taurino, así como, libremente, al terreno donde practicaban sus ejercicios ecuestres los granaderos de San Martín.  Precisamente en la segunda Invasión Inglesa, por esta calle, como también por la de Santa Fe, y a la conquista del baluarte principal de los defensores, que era el edificio de la plaza de toros, entró una de las columnas al mando del general Samuel Achmuty.  Sin embargo, la plaza Libertad, hasta más allá de los días de 1880, no fue punto de renovadas concurrencias.  Con los altos yuyales y la variedad de alimañas que le traspasara el hueco de doña Engracia, igualmente le quedaban las amenazas del delito para quienes por allí se aventuraban atemorizados entre las sombras de la noche.  Al respecto informa una noticia de “La Prensa” del 21 de noviembre de 1870: “En vista de los frecuentes crímenes que se cometen en la plaza Libertad, el comisario Seguí resuelve poner un vigilante hasta las 10 de la noche en el lugar, a fin de garantizar la vida de los transeúntes.  A esa hora será relevado por un sereno”.  Dos meses más tarde, el 20 de enero de 1871, se colocaban en la plaza 8 faroles de gas, y de la apariencia que presentaba en 1882 nos da cuenta este párrafo: “Igual aspecto de desolación y tristeza ofrece la plaza de la Libertad, con una estatua de Alsina de proporciones absurdas: no vi nunca cosa más detestable”.  Así nos lo dice en “Memorias de un viejo” el doctor Vicente G. Quesada, bajo el seudónimo de Víctor Gálvez.  Digamos nosotros, a título informativo, que la estatua del doctor Adolfo Alsina, obra del artista Millet Aimé, quedó inaugurada en esta plaza de 10.276 metros cuadrados, el día 1º de octubre de 1882.
Por lo general, siempre se lo ha recordado a nuestro primer intendente municipal, don Torcuato de Alvear, más en lo oral que en lo escrito, como el empeñoso urbanista que hizo posible el proyecto de apertura de la Avenida de Mayo.  Sin embargo, don Torcuato realizó también numerosas como importantes obras, que cambiaron radicalmente el aspecto deplorable que presentaban ciertas zonas de la ciudad.  Procedió a cegar los “terceros”, como se los llamaba a los arroyos formados por las aguas servidas y las pluviales, que obstaculizaban las comunicaciones entre los puntos de mayor movimiento comercial, ya que aquellos profundos cauces corrían por las arterias denominadas Chile, Libertad, Viamonte, Suipacha, Córdoba Maipú, etc.  Se preocupó, hasta verlo realizado, por el pavimento y arbolado de no pocas calles y avenidas; embelleciendo al transformarlas por completo, las plazas Constitución, General Lavalle y Once de Setiembre, delineando y formando, con amplio sentido de la estética, los jardines de la Recoleta, y contribuyendo al engrandecimiento de los otros, nombrados Zoológico y Botánico, en sus actuales puntos de Palermo.  Y en cuanto tocaba a la plaza Libertad, puede leerse en el Censo de la Capital Federal levantado el 15 de setiembre de 1887: “Durante la administración del intendente Alvear sufrió una transformación fundamental todos los frondosos árboles que hasta entonces tenía, fueron sustituidos por jardines colocados a un nivel mucho más bajo del suelo, en locales construidos al efecto”.  Son los mismos “parterres” dispuestos en forma de trapecio circular; las cuatro bandejas embellecidas, si no por la excelencia de las flores, por lo simétrico del dibujo, que se realzaban, en unas, con los hilos de agua de la fuente, y en otras, con lo decorativo de la estatuilla de cosa helénica que le conocimos en aquellos tiempos de la jardinería artística, que ganaba la admiración de todos, porteños o foráneos, por la nota ricamente original
El escenario del 90
En la historia de cada una de nuestras viejas plazas, sobran las páginas relacionadas con los estampidos del fusil, los antecedentes y consecuencias de los choques que originaron los duelos ensangrentados.  Y la plaza Libertad, acaso, cuenta con el mayor número de víctimas; algunas, de la bayoneta, pero las más, de la carabina y el cañón.  La revolución que se produjo en la ciudad de Buenos Aires en la madrugada del 26 de julio de 1890 resonó sus fuegos de artillería entre los ámbitos de las plazas general Lavalle y Libertad.  En la primera, los revolucionarios civiles y militares fortificados en el Parque de Artillería (actual manzana del Palacio de Justicia); en la segunda, las tropas de las fuerzas gubernamentales, imposibilitadas de avanzar, acribilladas por la fusilería de los cañones.  Repetidamente se ha recordado que en el momento de entrar en la plaza, por la calle Cerrito, fueron contenidas por el fuego nutrido que se les hizo desde el cantón “Buenos Aires”, levantado en la ya desaparecida esquina sudeste de Lavalle y Cerrito, quedando junto a la calle Charcas el tendal de muertos y heridos, entre ellos el caballo de montar del ministro de Guerra, general Nicolás Levalle.  Los soldados, sorprendidos y repentinamente atemorizados por un enemigo que los atacaba sin dejarse ver, rompieron el orden y se desbandaron.  Fue entonces cuando se desenvainaron las energías filosas del general Levalle, quien, secundado por algunos oficiales, y a cintarazos repetidos, alcanzó a reunirlos en el centro de la plaza; y allí hizo que la banda ejecutara las notas del himno patrio, con el fin de recobrar los ánimos y templar los corazones.  La reacción fue instantánea, viéndose en varios de los militares el impulso del coraje que se les iba con las lágrimas.  El general Levalle diría años más tarde, recordando el hecho: “Cuando vi que a los chinos se les coloreaban los cachetes y apretaban los dientes, dije a los oficiales: Ahora la victoria es nuestra; sólo es cuestión de tiempo”.   Ya por la hora del mediodía, la iglesia de las Victorias quedó convertida en hospital de sangre, y una de las salas de la casa de don José Luis Amadeo, de Paraguay 1162 (aún existente), en despacho del vicepresidente de la Nación, doctor Carlos Pellegrini.  En la revolución del 90 hubo acciones y mártires de epopeya, y en la plaza Libertad, cuadros impresionantes que no hubiera desdeñado el pincel del mismo Goya.  “Después de la medianoche en ambos campos reinaba un silencio fatídico”.  Desde el parque –seguimos al doctor Juan Balestra, que presenció de muy cerca los acontecimientos- se oía cierto ruido metálico, agrio y trepidante, que venía del campo enemigo; se calculó la construcción de trincheras; pero provenía de la carretilla con que eran transportados los cadáveres a la plaza Libertad.  Su número, que nunca se precisó, fue calculado en 150, proporción –sobre el número de 300 y pico de heridos- sólo explicable por el fuego de la artillería, casi a boca de jarro”.  “Allí cerca, abandonada, la carretilla transportadora, cargada todavía de cuerpos con rigideces trágicas”.  Al pie de la estatua de Alsina, una gran pila cubierta con lonas, que, al inquirir el doctor Juárez, descubrió Levalle por una punta, mostrando los cadáveres estibados”.  Fue entonces cuando el presidente de la Nación, doctor Miguel Juárez Celman, dejó oír esta exclamación: “¡No hay satisfacción del poder que compense tanto horror!”  Y cabe recordar que fue en la residencia del señor Amadeo donde el entonces coronel Ignacio Garmendia propuso su plan de avanzar hasta la calle Viamonte, por el camino de las perforaciones que se irían practicando en las paredes de las casas de las dos manzanas; intención que se realizó con todo éxito.  Y en esta casa, el día 28, el doctor Aristóbulo del Valle solicitaba, en nombre de la junta revolucionaria, un armisticio de 24 horas, con el objeto de enterrar a los muertos y curar a los heridos.
El Coliseo Argentino
Pocas fueron las casas de comercio que se instalaron en las cuatro cuadras de esta plaza: la botica que ocupaba el lugar de la vieja zapatería de Paraguay y Libertad (esquina sudeste), y el Café sobre la del noroeste; el almacén de Charcas y Cerrito (ángulo sudeste) y la casa de Biagini Hnos, de Paraguay 1126, el cinematógrafo Petit-Splendid de Libertad 976, en cuyo solar, allá por 1818 tenía su cuartel el Regimiento de Caballería Nacional; y la Confitería Lyon, que solían colmar los concurrentes al cine.  Hasta muy entrada la primera década del siglo XX, la plaza, excepto por los niños con sus niñeras, no se vio nunca invadido por numerosas concurrencias, como las que allí se encontrarían tiempos después.  Y tres fueron los factores que contribuyeron a tales efectos: la iglesia de las Victorias, cuya arquitectura realizara el R. P. Tanou, y que fuera bendecida el 20 de abril de 1884, estableciéndose en ella el culto a la virgen del Perpetuo Socorro; la desaparecida confitería “La París”, que fundara en 1895 el turinés Pedro Vercesi, y el teatro Coliseo Argentino, que se levantaba casi en el mismo punto donde ahora vemos la sala llamada Coliseo.  La confitería, que por un largo tiempo supo gozar del favor de la sociedad porteña, obligado punto de cita a la hora vespertina, se había constituido a la vez en el lugar preferido por los asistentes al teatro Colón, primero, y el Coliseo Argentino después.  Y digamos que fue este teatro que, corriendo las noches de los primeros lustros del siglo pasado, atraía un  mundo de gente a rendir sus aplausos a la alta melodía de Amalia Galli Curci, o al genio de Pietro Mascagni, cuando, dominador de la batuta, rubricaba con el último ademán el estreno en esta sala de su ópera “Isabeau” (2); e igualmente, a deleitarse hasta el ensueño con la estupenda realización de “Giselle”, por la extraordinaria Anna Pavlova (1881-1931); o a impresionarse y emocionarse con los encendidos arrebatos del entonces famoso cronista uruguayo Juan José de Soiza Reilly (1879-1959), narrador, en tres noches consecutivas, de las heroicas jornadas y desgarrantes escenas que presenciara en su carácter de corresponsal de la revista Caras y Caretas, en las trincheras italianas y en el frente francés, en tanto tronaba la Primera Guerra Mundial (1914-1918), espantando al mundo.  Felizmente, años más tarde este teatro se transformaría en templo de admiradores, como de curiosos interesados, entre los conceptos de la filosofía oriental que exponía el indio Jiddu Krishnamurti (1895-1986)
Primera transmisión radial de una ópera completa
Era el Coliseo Argentino, inaugurado el 6 de agosto de 1905, y en el que ya había trabajado el célebre Frank Brown, de una arquitectura atrayente.  Obra debida al arquitecto Carlos Nordmann, “tuvo en un primer momento un camino de circunvalación de 2,5 metros, que lo separaba de las casas vecinas; caracterizándose por su excelente acústica, hasta el punto de considerarse –como nos lo hiciera saber el señor Miguel Fautrier Gordillo- el único que en nuestra capital reúne esas condiciones”.  Tenía capacidad para 2.550 espectadores.  ¡Por cierto que era el orgullo de la Plaza Libertad!  Y memórese, en  homenaje de su recuerdo, que la primera vez en el mundo que se transmitía una opera completa por obra de la radiofonía, lo fue desde este teatro, la noche del 27 de agosto de 1920.  La ópera se llamaba “Parsifal”, y quienes posibilitaron esta proeza fueron los doctores Enrique Telémaco Susini, Miguel F. Mugica, César José Guerrico y Luis F. Romero.
Las sombras ilustres
Nada más que por el memorable recuerdo del intendente Torcuato de Alvear, que la proyectara hermosa, digna de Buenos Aires en la época revolucionaria del urbanismo concebido por el “Art Nouveau”, ya se la puede reputar de importante en las históricas páginas del municipio porteño.  Y debe manifestarse, en su obsequio, que durante los días finiseculares, hasta los de la segunda década del siglo XX, fue la plaza mejor cuidada, y siempre con la vigilancia y celo invariable de su guardián.  En verdad, debemos recordarlo, ésta no es una plaza para todos; tenía un cierto aire de distinción, de estampa decorosa con matices de notoriedad.  En ella, el populacho sentíase incómodo, mudo de palabrotas, contenido en lo censurable y torpe del ademán.  En ella no se volcaban las muchedumbres enronquecidas, empenachadas de reclamos, duras de protestas.  Era como un remanso donde la quietud y la serenidad se templaban admirablemente.  Era, en fin, la plaza con don de gente, la de los días en que la innata decencia se lucía como la palabra noble, a centímetros de la flor en el ojal.  Evocamos ahora su figura espléndida, levantada sobre la simetría floral de sus cuatro bandejas policromadas; y pensamos en la calidad y el prestigio de quienes eran sus vecinos de excepción, sus familias de respetables patronímicos; sus enamorados, devotos de Santa Cecilia, cuya casa de la Wagneriana estaba en Paraguay 1114.  Y se nos ocurre que las sombras de varones y mujeres eminentes han de aparecerse en esta plaza que fuera escenario del transitar diario del político e historiador Estanislao S. Zeballos, quien tenía su palacio al lado de la confitería “La París” (3), en la calle Libertad, donde también, en la finca Nº 1042, se había domiciliado el médico y poeta Ricardo Gutiérrez; la del general Lucio V. Mansilla, que en 1892 mandara construir su residencia en Charcas 1067; la del señor enamorado de los astros, Martín Gil, que solía frecuentarla por las noches, avecindado a ella, pues vivía en Libertad 741; y las de los esposos Manuel Guerrico y Mercedes Aguirre, cuya mansión estaba ubicada Charcas 1055, edificada en 1889.
Digamos finalmente que sobre la cuadra de Cerrito, en la década de los ’70 se demolieron las residencias que fueron de las familias de Lucrecia Campos Urquiza de Travers, de Saturnino Unzué e Inés Dorrego, de Enriqueta del Solar Dorrego, manteniéndose sólo la ya recordada de Amadeo, que también ocuparía años después la familia de la señora carolina Tomkinson de Ugarte.
Las polvaredas de las fachadas que desaparecieron se llevaron con ellas las imágenes de numerosas impresiones y recuerdos de cosas y sucesos de los años idos; y sólo las sombras acuden a renovar el tránsito por esta plaza, abierta como en sus mejores tiempos a cuantos la buscaban complacidos de su encuadre de alta belleza urbana; agradecidos a sus invitaciones de encontrarse con ella, pues que era lo mismo que envolverse en el silencio perfumado, melancólicamente, con felicidad.
Referencias
(1) Actual plaza Vicente López
(2) El première de “Isabeau” ocurrió en Buenos Aires el 2 de junio de 1911, durante una larga gira de siete meses que Pietro Mascagni (1863-1945) realizó por Sudamérica.  Dada la enorme cantidad de público asistente se produjeron desórdenes a la entrada del teatro, razón por la cual el inicio de la función se vio retrasado por una hora.  Finalizada la representación, la ovación para Pietro Mascagni y la soprano María Farnetti (1877-1955) duro más de media hora.  El première italiano de Isabeau ocurrió simultáneamente en el la Scala en Milano (conductor Tullio Serafin) y en el la Fenice en Venecia (conductor Mascagni) en 1912.
(3) Ocupaba la esquina noroeste de Charcas y Libertad.  Desapareció en mayo de 1959. "

domingo, 14 de septiembre de 2014

UNO - DANIEL ADZEMIÁN

Estaba buscando el origen del barrio de Floresta, un barrio que fue mi lugar durante 7 años y esos años que marcan tu vida, esos años en que estaba estudiando, ese tiempo que pasamos noviando con Mirta, esos años donde uno fue creciendo y terminando de darle forma a su personalidad. Y buscando encuentro. Un argentino, pero aparte originario de Floresta y, como si eso fuera poco, con la canción que tituló Floresta, ha ganado el concurso de cantautores de La Coruña. Por supuesto que fui a buscarle a Youtube y me encontré con esto que no puedo dejar de compartir con todos los amigos de Internet. Mas allá del orgullo personal, de la felicidad, que este amigo que no conozco, me produce, me golpea de pronto con uno de los tangos más representativos de Buenos Aires y los porteños, cantado como los dioses (en portugués) pero que me llena de lágrimas los ojos, me lleva a volar en un soplo de viento universal y violento y me une corazón a corazón con todos mis hermanos que del otro lado, supongo, sentirán la misma emoción que yo.
Con ustedes Daniel Adzemián y su conjunto, con una cantante de maravillas.



Uno, busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias...
Sabe que la lucha es cruel
y es mucha, pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina...
Uno va arrastrándose entre espinas
y en su afán de dar su amor,
sufre y se destroza hasta entender:
que uno se ha quedao sin corazón...
Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
a un amor que lo engañó...
¡Vacío ya de amar y de llorar
tanta traición!

Si yo tuviera el corazón...
(¡El corazón que di!...)
Si yo pudiera como ayer
querer sin presentir...
Es posible que a tus ojos
que me gritan tu cariño
los cerrara con mis besos...
Sin pensar que eran como esos
otros ojos, los perversos,
los que hundieron mi vivir.
Si yo tuviera el corazón...
(¡El mismo que perdí!...)
Si olvidara a la que ayer
lo destrozó y... pudiera amarte..
me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor...

Pero, Dios, te trajo a mi destino
sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré cómo quererte...
Déjame que llore
como aquel que sufre en vida
la tortura de llorar su propia muerte...
Pura como sos, habrías salvado
mi esperanza con tu amor...
Uno está tan solo en su dolor...
Uno está tan ciego en su penar....
Pero un frío cruel
que es peor que el odio
-punto muerto de las almas-
tumba horrenda de mi amor,
¡maldijo para siempre y me robó...
toda ilusión!…

Letra de Armando Discépolo y Música de Mariano Mores.

domingo, 8 de junio de 2014

DOS FILETEADOS

Dos fileteados que me gustaron entre un grupo de estos trabajos que se exponían en una vidriera. El fileteado es un arte artesanal que se afincó en nuestro Buenos Aires y tuvo su auge en una época en que los carros tirados por caballos eran los principales medios de transporte. Los dueños de los mismos "tuneaban" sus carromatos con dibujos, leyendas o imágenes que los hacía más vistosos o llamativos. Estos fueron los los que llamaron mi atención:



Pido disculpas porque las fotos están algo desprolijas pero las tomé a través del vidrio tratando de evitar los reflejos.


sábado, 8 de marzo de 2014

MICAELA BASTIDAS (Una historia olvidada)

Entre los esbeltos edificios de Puerto Madero y la costanrera Sur, se extiende un magnífico espacio verde uno de los cuales recibió el nombre de parque Micaela Bastidas.


La sorpresa notable fue cuando traté de averiguar quien era esta persona que no figuraba en ninguna página de las historias que yo había estudiado en el colegio.
Esa misma sorpresa es la que quiero que tengan ustedes al leer la biografía de Micaela bastidas Puyucahua. Una historia de amor y libertad que se escribió en el siglo XVIII y que es desconocida para la gran mayoría
Micaela Bastidas Puyucahua (TamburcoAbancay, 23 de junio de 1744 - Cusco18 de mayo de 1781) fue una valiente precursora de la independencia hispanoamericana, jugó un importante papel en la historia del Perú. Esposa y consejera de Túpac Amaru II, su desempeño tuvo vital importancia en la rebelión de Tinta. Su ejemplo de coraje y determinación al defender sus ideales de justicia y libertad hasta su trágica y despiadada muerte en mano de los españoles, la convirtieron en leyenda y símbolo de la lucha americana contra la opresión y la explotación colonial.

Biografía
Hija de Manuel Bastida, descendiente de africanos , y de Josefa Puyucahua (o Puyucawa), indígena, la joven Micaela era de esbelta belleza y tez bronceada, con el cabello ondulado. Por sus raíces tanto africanas como amerindias era conocida por muchos como Zamba, nombre que se daba en época colonial a las personas producto del mestizaje entre africanos e indígenas.
El 25 de mayo de 1760, poco antes de cumplir 16 años, se casó con el joven mestizo descendiente de la nobleza indígena José Gabriel Condorcanqui, en la iglesia de Nuestra Señora de la Purificación, en el pueblo de Surimana, lugar del curacazgo de su marido. Condorcanqui era descendiente directo por línea materna del último Inca Túpac Amaru I. En 1764 fue nombrado cacique de los territorios que le correspondían por herencia, Pampamarca, Tungasuca y Surimana, y fijaron su residencia en Tinta, localidad perteneciente a Cusco.
Tuvieron tres hijos varones, Hipólito (1761), Mariano (1762) y Fernando (1768).
José Gabriel había recibido una educación privilegiada en colegios jesuitas de Lima y Cusco. Dominaba el castellano, el quechua y el latín, era un ávido lector y su interés por diversos temas le dio un nivel cultural remarcable. Poseedor de grandes extensiones de tierras y riqueza, cumplía múltiples roles en la administración de sus bienes. Como curaca debía mediar entre el corregidor y los indígenas a su cargo. Como próspero hacendado se vio afectado como el resto de la población debido a las alzas fiscales y la creación de aduanas internas. Como arriero recorría su territorio, viviendo de cerca las historias y desgracias de los trabajadores y sus duras condiciones. Como mestizo sentía que toda la injusticia con su gente lo tocaba en carne propia.4 Realizó reclamos y solicitudes oficiales a las autoridades coloniales de Tinta, Cusco y Lima, para que los indígenas fueran liberados del trabajo obligatorio en las minas y exonerados del cumplimiento de la mita, obteniendo siempre negativas o indiferencia y comenzó a desarrollar una ideología libertaria basada en la defensa de indígenasesclavoscriollos y mestizos, orientada a la independencia de su territorio y comercio de las decisiones de la corona de España.
Micaela, en cambio, recibió en la infancia la educación elemental en letras y artes que era usual en esa época para las mujeres. Su marido fue su maestro ideológico, ella se concientizó rápidamente de la compleja situación de su gente y se involucró con la causa. Lo apoyaba firmemente, defendiendo y divulgando los postulados que harían resurgir la conciencia del derecho de los labriegos a liberar su tierra y su existencia de la mano opresora española.
La rebelión
En 1780, agotadas las vías de diálogo con los representantes de la corona española, José Gabriel Condorcanqui inicia un movimiento en contra de la dominación española. Es apoyado por curacas ligados a hacendados de Cusco unidos en contra de la nueva aduana, criollos, indios y mestizos. En ese momento adopta el nombre de Túpac Amaru II en honor de su antepasado el último Inca de Vilcabamba. El 4 de noviembre de 1780 Túpac Amaru II dio el primer grito de libertad y difundió una proclama independentista, dando comienzo a la rebelión de Túpac Amaru II. El corregidor Antonio de Arriaga fue tomado prisionero y condenado a morir en el cadalso. Los rebeldes instalaron su cuartel general en Tungasuca.
Desde ese momento Micaela se convirtió en la principal consejera de Túpac Amaru II, participó en el juicio sumario contra Arriaga y asumió múltiples roles en el movimiento. Actuaba con dinamismo y persuasión, tal vez más concientizada incluso que su marido, ya que el papel de la mujer indígena era el más vilipendiado por los opresores.
Los indígenas tenían prohibida la tenencia de armas de fuego, uno de los mayores problemas a los que se enfrentaron fue la obtención de armamento. Micaela fue la encargada del aprovisionamiento de las tropas, lo que incluía conseguir y distribuir dinero, alimentos, vestimentas y armas. Expedía los salvoconductos para facilitar el movimiento de quienes viajaban a través de amplios territorios. Estuvo a cargo de la retaguardia indígena, demostrando diligencia y capacidad, implementando medidas de seguridad y luchando contra el espionaje. Implementó un eficiente sistema de comunicaciones, organizando un servicio de chasquis a caballo que llevaban rápidamente información de un punto a otro del territorio rebelde.
Una verdadera legión de luchadoras andinas, quechuas y aymaras trabajaron junto a Micaela en el levantamiento, realizaron estrategias y dieron apoyo a las tropas. Para ellas se trataba no solo de liberar a su pueblo de la explotación española, sino también de restablecer el rol de la mujer indígena con participación en la vida social y política, tradición que el sistema colonial intentó abolir convirtiéndolas en víctimas de todo tipo de abusos. Fueron líderes dentro del movimiento Cecilia Túpac Amaru y Tomasa Tito Condemayta, cacica de Acos, entre muchas otras.
Estas mujeres participaban también en la batalla, junto a sus hijos y maridos. También lo hacía Micaela, quien con su carácter enérgico infundía aliento a Túpac Amaru desde el mismo campo de batalla. Luego del triunfo de Sangarará fue constituida jefe interino de la rebelión.
El 18 de noviembre de 1780 el ejército rebelde vencía a los españoles en la batalla de Sangarará. Túpac Amaru expidió un mensaje a los pueblos del Perú, convocando a los criollos a unirse a la causa india: “Vivamos como hermanos y congregados en un solo cuerpo. Cuidemos de la protección y conservación de los españoles; criollos, mestizos, zambos e indios por ser todos compatriotas, como nacidos en estas tierras y de un mismo origen”.
En marzo de 1871 el ejército de Túpac Amaru contaba con siete mil hombres y mujeres dispuestos a pelear hasta la muerte contra la corona española, quienes proclamaron a Túpac Amaru II como Emperador de América.
En testimonios de la época es Micaela quien aparece como principal estratega a través de tareas políticas, militares y administrativas y principal consejera del líder. Con su sólida convicción, claridad de pensamiento y alta intuición, se convirtió en el sexto sentido de la rebelión.
Muerte
Cuando ella aconsejaba realizar un ataque inmediato a Cusco para lograr su rendición, su marido no la escuchó y en un grave error táctico se concentró en otras villas, al tiempo que fueron delatados por un traidor. El contingente de Túpac Amaru fue rodeado y emboscado, y junto a Micaela, sus hijos Hipólito de 18 años y Fernando de 10, y varios de sus familiares fueron apresados y llevados a Cusco, donde permanecieron presos en el convento de la Compañía de Jesús convertido en cuartel militar. Fueron sometidos a interrogatorios y tormentos para poder ubicar al resto de las tropas revolucionarias, les prometían disminuir la pena si delataban a sus amigos, pero no lograron conseguir de ellos ninguna información y el 14 de mayo fueron condenados a la pena capital.
La sentencia ordenaba el "descuartizamiento en vida para el jefe principal, mutilaciones y pena de muerte para los otros reos, amén de otros castigos".
El 18 de mayo de 1781 fueron llevados a la Plaza de Armas del Cuzco para ser ejecutados uno a uno. A su hijo Hipólito primero le fue cortada la lengua, por haber hablado en contra de los españoles y luego fue ahorcado. Micaela y José Gabriel fueron obligados a presenciar la muerte de su hijo, y luego la hicieron subir a ella al tablado. A la vista de su esposo y de su hijo Fernando, Micaela luchó con sus verdugos, hasta que finalmente la sometieron y le cortaron la lengua, su cuello delgado no alcanzaba al torno para ahogarla, y le echaron lazos al cuello que tiraban de uno y otro lado para estrangularla, dándole garrote y terminaron de matarla a patadas en el estómago y los pechos.
Luego llevaron al centro de la plaza a Túpac Amaru, quien también fue sometido a una espantosa muerte. Ambos fueron desmembrados y sus partes enviadas a diferentes pueblos de la región para ser exhibidos en las plazas públicas, alertando a sus habitantes sobre las consecuencias de rebelarse.
La convicción de los ideales de justicia y libertad de Micaela defendidos hasta la muerte, unida a su familia y luchando junto a su gente, convirtió su historia en leyenda e inspiración para la gesta independentista de América Latina.
Nota: el informe sobre Micaela y su retrato fue obtenido de Wickipeidia

martes, 3 de diciembre de 2013

PEPE CIBRIAN CAMPOY Y NATI MISTRAL

Pepe Cibrián Campoy (n. La Habana, Cuba, 13 de mayo de1948) es un director de teatro, actor y dramaturgo argentino a quien se lo considera uno de los mejores representantes de la comedia musical en Argentina, país donde reside. Es hijo de José Cibrián y de Ana María Campoy, dos grandes personalidades del teatro.

En los años setenta empezó a trabajar como autor y director (en algunas ocasiones también como intérprete) de sus obra). Su primera obra fue Universexus (1971), que fue estrenada en el Teatro Municipal Sarmiento. En1976 trabajó como actor en "El miedo no anda en burro".
En 1978 estrenó en el Teatro Nacional Cervantes una de sus obras más conocidas, Aquí no podemos hacerlo, que reestrena en 1987 en el Teatro Presidente Alvear y otra reposición en 1994 de nuevo en el Teatro Cervantes. En 1989 recibió por segunda vez el premio de la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) uno de los mayores reconocimientos; por su obra Las invasiones inglesas estrenada en el Teatro General San Martín, como mejor autor de musicales. En 1983 comienza su asociación artística con Ángel Mahler, con el musical Calígula. A partir de allí estrenarán juntos los musicales George Sand, Mágico burdel, Y al final otra vez, Los de la legua. Esta dupla estrena su mayor éxito en 1991 con Drácula, el musical, el cual les valdría varios premios (ACE, Estrella de mar, Prensario, etc.) y que sería visto por más de medio millón de personas tanto en el país como en Brasil, Chile y España.

Y aquí viene lo interesante o lo que he querido mostrar ene esta entrada. Una de las invitadas fue Nati Mistral, alguien a quien admiro profundamente. Este fue su "discurso" y su recitado a pedido del propio Pepe. (Gracias Youtube)

domingo, 1 de diciembre de 2013

EL LUNA PARK

El Luna Park es un tradicional estadio cubierto de Buenos Aires donde se realizan actividades artísticas y deportivas, fundado por Ismael Pace y José Lectoure en 1931. Este estadio ha sido testigo de varios de importantes acontecimientos en el siglo XX, encontrándose entre ellos actos religiosos, políticos, artísticos, deportivos y sociales.
 





 Deportes



Uno de sus nombres tradicionales es el de "Palacio de los Deportes", caracterizándose fundamentalmente por los combates de boxeo que allí se desarrollaban. Por él transitaron deportistas en esa disciplina, de primera línea, tales como Carlos MonzónNicolino  Locche, Pascual Pérez y Omar Narváez, por mencionar algunos, consiguiendo  o defendiendo los respectivos títulos mundiales en sus categorías. 


Conciertos

Si bien durante varias décadas el deporte era la principal actividad de ese estadio, en la actualidad también es utilizado para la presentación de espectáculos y otros eventos sociales, sobre todo recitales de variados géneros musicales. Entre los artistas se destacaron: RBD, Wisin & Yandel, Erreway,Super Junior, Hernán Cattáneo, Sasha, Carl Cox, Babasónicos, Miranda!, Abel Pintos, The Doors, Chuck Berry, James Brown, Frank Sinatra, Chavela Vargas,Robert Plant, Keane, Juanes, Mecano, Jethro Tull, Yes , Crosby, Stills, Nash & Young, Calle 13, INXS, Maroon 5, Smashing Pumpkins, Jeff Beck , Village People, Bryan Adams , Joss Stone, Boy George, Tears for Fears, Cindy Lauper,Lilly Allen, Pulp (banda), Liza Minnelli, Norah Jones , Zona Ganjah, Kyosko,Laura Pausini, Tarja Turunen, David Byrne, John Fogerty, Blur, Keane, Franz Ferdinand, Pixies, Megadeth , Quiet Riot, Creedence Clearwater Revival,Invisible, Seal, Floricienta, Journey, Mr Big, Slayer, Motorhead, A-ha, Backstreet Boys , Alanis Morissette, Snow Patrol, Deep Purple, Duran Duran , ZZ Top,White Stripes , Stone Temple Pilots, Whitesnake, Erasure, 30 Seconds to Mars,Paramore , Fito Páez, Scorpions, Luciano Pavarotti, Roxette, Red Hot Chili Peppers, Hanson, Judas Priest, Robin Gibb, Heaven And Hell, Nine Inch Nails,Placebo, Arctic Monkeys, Michael Bublé, Dream Theater, KoRn, Mark Knopfler,1Oasis, The Rasmus, Simply Red, The Kooks, Moby, Nelly Furtado, Pet Shop Boys, Tom Jones, The B-52's, James Blunt, Nubeluz, Chayanne, Cuarteto de Nos, Rodrigo Bueno, Osmar Bogado (de Paraguay), Walter Olmos, La Mona Jimenez, Banda XXI, Tru-la-lá, Dante Gebel, The Wailers, Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra, Thalía, Miguel Mateos, Los Fabulosos Cadillacs,Gustavo Cerati, No te va gustar, Damas Gratis, Sandro, Raphael, Julio Iglesias,Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Shakira, Luciano Pereyra, Porta, Café Tacuba, Fey, Sarah Brightman, Charly García, Sui Generis, La maquina de hacer pajaros, Serú Girán, Vicentico, Cielo Razzo, Bersuit Vergarabat, Los Auténticos Decadentes, Los Ratones Paranoicos, Divididos, Los Pericos, Tan Biónica, Raffaella Carrá, Intoxicados, Rata Blanca, Babasónicos, Kapanga,Carajo, Los Piojos, Las Pelotas, los Harlem Globetrotters, Airbag, Las pastillas del abuelo, La Oreja de Van Gogh, Julieta Venegas, Ciro y Los Persas, Blue Man Grou, Andrés Calamaro, Massacre, Super Junior, Daddy Yankee el festival G3, y otros eventos como la fiesta de casamiento de Diego Maradona (1989) y los funerales de los ídolos populares Carlos Gardel (1935), Julio Sosa (1964) yRingo Bonavena.

·         El 5 de septiembre de 1975, Sui Géneris cerró su carrera con un concierto en el estadio Luna Park. Sin embargo, las entradas se agotaron rápidamente y se tuvo que programar una segunda función. Finalmente se vendieron 25 600 entradas, una cifra que sorprendió hasta al mismo grupo.2
·         El popular evangelista Dante Gebel logró llenar tres funciones el mismo día, siendo la primera vez que ocurre esto.
·         El cantante Rodrigo Bueno llenó el estadio 13 noches seguidas.
·         En 2006, el cantautor Ricardo Arjona estableció el record de presentaciones en el recinto al vender 35 funciones de su gira Adentro.
·         En febrero de 2007, a través del decreto 123/07 fue declarado Monumento Histórico Nacional3
·         En 2012 la gira Dos pájaros contraatacan de [[Joaquín Sabina[[ y Joan Manuel Serrat permaneció durante 18 noches en el estadio, todas con entradas agotadas. Durante las dos últimas funciones se grabó el DVD Serrat y Sabina en Luna Park: en vivo desde Argentina
·         En Agosto de 2012 la banda estadounidense de metal progresivo Dream Theater durante la gira del disco A Dramatic Turn of Events grabó su DVD Live at Luna Park

·         En 1991 Pepe Cibrian y Mahler presentaron la ópera rock más importante que se ha escrito en nuestro país: Dracula, el musical, que permaneció en cartel durante cinco años y luego dos años más en el Teatro Opera.