EL PARAISO O EL INFIERNO

Cuando uno expone sus trabajos al publico puede tener una respuesta agradable o ser ignorado olímpicamente. Pasamos del paraíso al infierno en pocos instantes. Y uno debe hacer el ejercicio de construir lo que le gusta sin importarle lo que el otro piense. Si algo es bonito para mi deberá ser suficiente. Es un ejercicio difícil. Las caricias son agradables, pero lamentablemente hoy las manos están para otra cosa.
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domingo, 2 de marzo de 2014

FIN DE SEMANA LARGO (CARNAVAL)

Fin de semana largo                                                                      
Imagen tomada de Google, Forosperú
                                                                                               
¿Qué significa esto?
Que al sábado inglés y al feriado del domingo se suman el lunes y el martes, no laborables, como festejo del carnaval.
Hace ya bastante tiempo estas eran una de nuestras fiestas predilectas.
Se dividían en dos partes. Una que comenzaba al mediodía y se extendía hasta las cuatro o cinco de la tarde y otra que comenzaba a la noche con el desfile del carnaval y se continuaba con los bailes en los distintos clubes de barrio o en algún centro dispuesto para tal fin. En mi pueblo se llamaba “El sueño Azul”.
El juego de la tarde consistía en un enfrentamiento entre mujeres y varones (habitualmente sin distinción de edades) con todo tipo de elementos repletos de agua y con la intención de empapar al del sexo opuesto, en un intercambio de risas, juegos y, por qué no, un amago de flirteo, generalmente inocente.
El acontecimiento nocturno consistía en el corso, donde, por una serie de calles adornadas con bombillas de colores, desfilaban todos aquellos que se atrevían a disfrazarse. Solía haber de cuando en cuando una carroza que no era más que un carro con un conjunto de personas que cantaban canciones, en general picarescas, y vestían ropajes similares. El resto recorría las calles una y otra vez, en grupos o solitariamente, y escondidos tras las máscaras se acercaban a las personas que se apostaban en las veredas para ver el desfile y, con voz aflautada. le hacían bromas mientras el otro intentaba descubrir de quien se trataba.
Normalmente quien decidía ponerse un disfraz tenía que inscribirse en la municipalidad y obtener un permiso que debía llevar durante su recorrido. Esto evitaba que alguien aprovechara el anonimato para cometer algún ilícito.
En alguna época se utilizaban unos dispositivos que esparcían agua en forma de spray (se los conocía como perfumeros), que posteriormente fueron reemplazados por los pomos, que eran recipientes tubulares con un agujero en un extremo, lo que permitía arrojar el agua moderadamente, mojando a aquellas personas que intencionalmente se buscaba provocar.
Mucho menos, pero cada tanto, volaba una serpentina, que era una cinta delgada que se arrojaba sosteniéndola de una punta, de manera que se extendiera sobre aquellos que divertidamente desfilaban y hacían bromas.
Los bailes de carnaval se realizaban en los muchos clubes barriales y allí concurrían las parejas que previamente se habían puesto de acuerdo o aquellos que eran habitués de ese tipo de reuniones y, en general, iban a lucir sus habilidades de bailarines.
El tiempo pasó, todo fue cambiando y hoy es otro mundo y otra generación que entiende las cosas de diferente manera.
Ni mejor ni peor. De diferente forma.
Solo que durante un tiempo, en mi país, este feriado fue suprimido, y en la actualidad ha sido repuesto, y muchos se preguntan que es, que significa. Un rito pagano trasladado a un nuevo siglo, con conceptos y criterios que ya nada tiene que ver con lo vivido hace unos cuantos años.
Ya digo, en su tiempo llegó a ser una de las fiestas de mayor trascendencia, donde nacieron y murieron muchos romances y muchas historias que ya no se recuerdan.
Como homenaje a aquellos tiempos que, bien o mal, son parte de la historia de un pueblo va este tango que escribió Anselmo Aieta y Francisco García Giménez.

He elegido la versión de Julio Sosa, un malogrado cantor uruguayo que fue uno de los grandes de la canción del Rio de la Plata. Espero que con la explicación anterior puedan comprender la maravillosa letra que nos regaló García Giménez.