EL PARAISO O EL INFIERNO

Cuando uno expone sus trabajos al publico puede tener una respuesta agradable o ser ignorado olímpicamente. Pasamos del paraíso al infierno en pocos instantes. Y uno debe hacer el ejercicio de construir lo que le gusta sin importarle lo que el otro piense. Si algo es bonito para mi deberá ser suficiente. Es un ejercicio difícil. Las caricias son agradables, pero lamentablemente hoy las manos están para otra cosa.
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miércoles, 29 de abril de 2015

LA POESÍA


Jaime Dávalos es uno de los exponentes más importantes y auténticos de nuestra música nativa.  Hijo del incomparable poeta Juan Carlos Dávalos, heredó la capacidad paterna para la poesía, a la que unió una sensibilidad especial para decirlas. su voz profunda nos lleva a cada uno d los lugares por donde el espíritu del poeta navega.
Bohemio por naturaleza nunca adhirió, al menos abiertamente, a grupos o movimientos de ninguna clase. compuso obras de una magnitud maravillosa junto a otro grande de la música argentina Eduardo Falú y si bien sus canciones fueron extremadamente populares, su figura se pierde en esa capacidad de olvido que tenemos ls argentinos y que aquellos encargados de recordárnoslo dejan de lado porque no se une a sus fines mercantiles.
Escuchar recitar a Jaime Dávalos es un placer para exquisitos. Pocos pueden decir como él lo hace. Hay muy escasos registros de toda su obra poética. Mi padre lo había grabado, en vivo, en un programa radial que conducía otro grande, Antonio Carrizo, de quien tampoco se habla y los jóvenes de hoy desconocen cruelmente, pero desgraciadamente la evolución de la tecnología hizo que esa joyita se perdiera.
Dentro de las pocas grabaciones que hay en youtube de Jaime dávalos recitando esta debe ser la más representativa. como buen bohemio era un amante del vino. Posiblemente junto con otro poeta admirable, más comprometido políticamente, Horacio Guarany, son los que más le han cantado al néctar de Baco. Este es su homenaje al "Nacimiento del vino".
Escuchen con detenimiento la letra y la manera de decirlo. Una escuela de interpretación de la que tendríamos que aprender muchos.





Tuvo una hija que siguió su camino haciéndose popular como cantante a pesar de ser autora, música, pintora, etc. Dueña de una dulzura única, su voz acariciante, ha recorrido un amplísimo repertorio folclórico. Pero ella será el motivo de otro post.

sábado, 5 de abril de 2014

¿DONDE ESTÁ EL CHACHO?



Argentina es un país sumamente ilógico. Incomprensible para propios y extraños. Una enorme extensión de tierra  que se extiende desde el trópico hasta el polo sur, habitada apenas por 40 millones de almas.
Es una democracia representativa federal. En la realidad esto no es más que un nombre. La mejor manera de graficarla es con la imagen de un pulpo en donde la cabeza está centrada en Buenos Aires. Siempre digo que en la realidad “Buenos Aires” es otro país.
Precisamente voy a hacer un raconto histórico y de esa manera se podrá entender lo que acabo de mencionar.
Recién en la actualidad, algunos lugares específicos del interior han comenzado a progresar y a manifestar una cierta independencia, al menos cultural, que haría pensar en que, de alguna manera, se está acercando a la idea federal.
Indudablemente entre las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hay un mundo de diferencia. Muchas ciudades del interior muestran sus progresos con orgullo y creo que es para felicitarlos porque el esfuerzo es ciclópeo. De cualquier manera la octava macro urbe del mundo no puede alcanzarse por más empeño y buena voluntad que se ponga en el intento..
Históricamente la revolución de Mayo, o sea la emancipación de la tutela de los Reyes de España, nació en Buenos Aires, quien transformándose en la cabeza directora del movimiento dio la orden al resto de las provincias y se encargó de enviar tropas que aplastaran cualquier amago de resistencia, como el de Córdoba o el de Salta. Buenos Aires había decidido independizarse.
Desde ese momento, en adelante, pese a que se pretenda decir lo contrario, los porteños decidieron el destino y la representación del país hasta la actualidad.
Una etapa especial de nuestra historia, la que no voy a juzgar pese a que tengo mi opinión al respecto, fue la encabezada por el Brigadier General don Juan Manuel de Rosas. Durante su gobierno nunca hubo una constitución que nos organizara como país. Según él no era el momento oportuno. En cada región de la argentina surgieron, pues, individuos de peso, con una personalidad que era capaz de arrastrar tras de sí a los hombres de su región: Los caudillos.
El avance natural de la civilización fue haciendo que este sistema se fuera diluyendo, el poder bonaerense se fue fortaleciendo, y finalmente quedaron pocos individuos que se resistían a adaptarse a la nueva realidad y a la conducción de una ciudad sobre el resto.
Posiblemente el último caudillo fue el "Chacho" Peñaloza.
Un personaje casi quijotesco, que desde las tierras áridas de la rioja, recorrió el noroeste argentino tratando de imponer un gobierno realmente federal.
Fue derrotado por el poder central, pero en su tierra quedó como ejemplo, como el resguardo del orgullo provinciano.
Sin embargo hay algo que me llama la atención. En La Rioja, capital, hay una maravillosa estatua que lo muestra en toda su fiereza, y que, sin embargo, no figura en ninguno de los folletos o planos que se entregan a los turistas.
Su derrota definitiva fue en la batalla del Pozo de Vargas. El único lugar que no está señalizado. Han quitado la placa que lo recordaba y uno debe adivinar, por aproximación el sitio donde ocurrió un hecho que, de una manera u otra, hace, sin el menor lugar a dudas, al devenir de nuestra historia.
Este es el país donde no se comprende que cosa ocurre.
Simplemente los argentinos nos hemos acostumbrado, desde hace mucho tiempo, a acomodarnos al tiempo en que se vive y cada uno trata de investigar, conocer por su cuenta o dejar que nuestro pasado se pierda irremisiblemente, posiblemente porque de esa manera es mucho más fácil para el gobernante de turno.

Por lo menos pretendo que disfruten de una obra de arte que sorprende en la entrada de Todos los Santos de la Nueva Rioja, ya que está al frente de la terminal de ómnibus.



sábado, 8 de marzo de 2014

MICAELA BASTIDAS (Una historia olvidada)

Entre los esbeltos edificios de Puerto Madero y la costanrera Sur, se extiende un magnífico espacio verde uno de los cuales recibió el nombre de parque Micaela Bastidas.


La sorpresa notable fue cuando traté de averiguar quien era esta persona que no figuraba en ninguna página de las historias que yo había estudiado en el colegio.
Esa misma sorpresa es la que quiero que tengan ustedes al leer la biografía de Micaela bastidas Puyucahua. Una historia de amor y libertad que se escribió en el siglo XVIII y que es desconocida para la gran mayoría
Micaela Bastidas Puyucahua (TamburcoAbancay, 23 de junio de 1744 - Cusco18 de mayo de 1781) fue una valiente precursora de la independencia hispanoamericana, jugó un importante papel en la historia del Perú. Esposa y consejera de Túpac Amaru II, su desempeño tuvo vital importancia en la rebelión de Tinta. Su ejemplo de coraje y determinación al defender sus ideales de justicia y libertad hasta su trágica y despiadada muerte en mano de los españoles, la convirtieron en leyenda y símbolo de la lucha americana contra la opresión y la explotación colonial.

Biografía
Hija de Manuel Bastida, descendiente de africanos , y de Josefa Puyucahua (o Puyucawa), indígena, la joven Micaela era de esbelta belleza y tez bronceada, con el cabello ondulado. Por sus raíces tanto africanas como amerindias era conocida por muchos como Zamba, nombre que se daba en época colonial a las personas producto del mestizaje entre africanos e indígenas.
El 25 de mayo de 1760, poco antes de cumplir 16 años, se casó con el joven mestizo descendiente de la nobleza indígena José Gabriel Condorcanqui, en la iglesia de Nuestra Señora de la Purificación, en el pueblo de Surimana, lugar del curacazgo de su marido. Condorcanqui era descendiente directo por línea materna del último Inca Túpac Amaru I. En 1764 fue nombrado cacique de los territorios que le correspondían por herencia, Pampamarca, Tungasuca y Surimana, y fijaron su residencia en Tinta, localidad perteneciente a Cusco.
Tuvieron tres hijos varones, Hipólito (1761), Mariano (1762) y Fernando (1768).
José Gabriel había recibido una educación privilegiada en colegios jesuitas de Lima y Cusco. Dominaba el castellano, el quechua y el latín, era un ávido lector y su interés por diversos temas le dio un nivel cultural remarcable. Poseedor de grandes extensiones de tierras y riqueza, cumplía múltiples roles en la administración de sus bienes. Como curaca debía mediar entre el corregidor y los indígenas a su cargo. Como próspero hacendado se vio afectado como el resto de la población debido a las alzas fiscales y la creación de aduanas internas. Como arriero recorría su territorio, viviendo de cerca las historias y desgracias de los trabajadores y sus duras condiciones. Como mestizo sentía que toda la injusticia con su gente lo tocaba en carne propia.4 Realizó reclamos y solicitudes oficiales a las autoridades coloniales de Tinta, Cusco y Lima, para que los indígenas fueran liberados del trabajo obligatorio en las minas y exonerados del cumplimiento de la mita, obteniendo siempre negativas o indiferencia y comenzó a desarrollar una ideología libertaria basada en la defensa de indígenasesclavoscriollos y mestizos, orientada a la independencia de su territorio y comercio de las decisiones de la corona de España.
Micaela, en cambio, recibió en la infancia la educación elemental en letras y artes que era usual en esa época para las mujeres. Su marido fue su maestro ideológico, ella se concientizó rápidamente de la compleja situación de su gente y se involucró con la causa. Lo apoyaba firmemente, defendiendo y divulgando los postulados que harían resurgir la conciencia del derecho de los labriegos a liberar su tierra y su existencia de la mano opresora española.
La rebelión
En 1780, agotadas las vías de diálogo con los representantes de la corona española, José Gabriel Condorcanqui inicia un movimiento en contra de la dominación española. Es apoyado por curacas ligados a hacendados de Cusco unidos en contra de la nueva aduana, criollos, indios y mestizos. En ese momento adopta el nombre de Túpac Amaru II en honor de su antepasado el último Inca de Vilcabamba. El 4 de noviembre de 1780 Túpac Amaru II dio el primer grito de libertad y difundió una proclama independentista, dando comienzo a la rebelión de Túpac Amaru II. El corregidor Antonio de Arriaga fue tomado prisionero y condenado a morir en el cadalso. Los rebeldes instalaron su cuartel general en Tungasuca.
Desde ese momento Micaela se convirtió en la principal consejera de Túpac Amaru II, participó en el juicio sumario contra Arriaga y asumió múltiples roles en el movimiento. Actuaba con dinamismo y persuasión, tal vez más concientizada incluso que su marido, ya que el papel de la mujer indígena era el más vilipendiado por los opresores.
Los indígenas tenían prohibida la tenencia de armas de fuego, uno de los mayores problemas a los que se enfrentaron fue la obtención de armamento. Micaela fue la encargada del aprovisionamiento de las tropas, lo que incluía conseguir y distribuir dinero, alimentos, vestimentas y armas. Expedía los salvoconductos para facilitar el movimiento de quienes viajaban a través de amplios territorios. Estuvo a cargo de la retaguardia indígena, demostrando diligencia y capacidad, implementando medidas de seguridad y luchando contra el espionaje. Implementó un eficiente sistema de comunicaciones, organizando un servicio de chasquis a caballo que llevaban rápidamente información de un punto a otro del territorio rebelde.
Una verdadera legión de luchadoras andinas, quechuas y aymaras trabajaron junto a Micaela en el levantamiento, realizaron estrategias y dieron apoyo a las tropas. Para ellas se trataba no solo de liberar a su pueblo de la explotación española, sino también de restablecer el rol de la mujer indígena con participación en la vida social y política, tradición que el sistema colonial intentó abolir convirtiéndolas en víctimas de todo tipo de abusos. Fueron líderes dentro del movimiento Cecilia Túpac Amaru y Tomasa Tito Condemayta, cacica de Acos, entre muchas otras.
Estas mujeres participaban también en la batalla, junto a sus hijos y maridos. También lo hacía Micaela, quien con su carácter enérgico infundía aliento a Túpac Amaru desde el mismo campo de batalla. Luego del triunfo de Sangarará fue constituida jefe interino de la rebelión.
El 18 de noviembre de 1780 el ejército rebelde vencía a los españoles en la batalla de Sangarará. Túpac Amaru expidió un mensaje a los pueblos del Perú, convocando a los criollos a unirse a la causa india: “Vivamos como hermanos y congregados en un solo cuerpo. Cuidemos de la protección y conservación de los españoles; criollos, mestizos, zambos e indios por ser todos compatriotas, como nacidos en estas tierras y de un mismo origen”.
En marzo de 1871 el ejército de Túpac Amaru contaba con siete mil hombres y mujeres dispuestos a pelear hasta la muerte contra la corona española, quienes proclamaron a Túpac Amaru II como Emperador de América.
En testimonios de la época es Micaela quien aparece como principal estratega a través de tareas políticas, militares y administrativas y principal consejera del líder. Con su sólida convicción, claridad de pensamiento y alta intuición, se convirtió en el sexto sentido de la rebelión.
Muerte
Cuando ella aconsejaba realizar un ataque inmediato a Cusco para lograr su rendición, su marido no la escuchó y en un grave error táctico se concentró en otras villas, al tiempo que fueron delatados por un traidor. El contingente de Túpac Amaru fue rodeado y emboscado, y junto a Micaela, sus hijos Hipólito de 18 años y Fernando de 10, y varios de sus familiares fueron apresados y llevados a Cusco, donde permanecieron presos en el convento de la Compañía de Jesús convertido en cuartel militar. Fueron sometidos a interrogatorios y tormentos para poder ubicar al resto de las tropas revolucionarias, les prometían disminuir la pena si delataban a sus amigos, pero no lograron conseguir de ellos ninguna información y el 14 de mayo fueron condenados a la pena capital.
La sentencia ordenaba el "descuartizamiento en vida para el jefe principal, mutilaciones y pena de muerte para los otros reos, amén de otros castigos".
El 18 de mayo de 1781 fueron llevados a la Plaza de Armas del Cuzco para ser ejecutados uno a uno. A su hijo Hipólito primero le fue cortada la lengua, por haber hablado en contra de los españoles y luego fue ahorcado. Micaela y José Gabriel fueron obligados a presenciar la muerte de su hijo, y luego la hicieron subir a ella al tablado. A la vista de su esposo y de su hijo Fernando, Micaela luchó con sus verdugos, hasta que finalmente la sometieron y le cortaron la lengua, su cuello delgado no alcanzaba al torno para ahogarla, y le echaron lazos al cuello que tiraban de uno y otro lado para estrangularla, dándole garrote y terminaron de matarla a patadas en el estómago y los pechos.
Luego llevaron al centro de la plaza a Túpac Amaru, quien también fue sometido a una espantosa muerte. Ambos fueron desmembrados y sus partes enviadas a diferentes pueblos de la región para ser exhibidos en las plazas públicas, alertando a sus habitantes sobre las consecuencias de rebelarse.
La convicción de los ideales de justicia y libertad de Micaela defendidos hasta la muerte, unida a su familia y luchando junto a su gente, convirtió su historia en leyenda e inspiración para la gesta independentista de América Latina.
Nota: el informe sobre Micaela y su retrato fue obtenido de Wickipeidia

viernes, 7 de marzo de 2014

HOMENAJE A LA MUJER

En el año 2002 Mirta, un conocido nuestro y yo, iniciamos un programa radial, los días miércoles por la noche. Era una programación de corte cultural, como yo decía, disfrazado para que nos escucharan. Entre chimentos y reportajes íbamos metiendo información, historia, enseñanzas que hacían al conocimiento de los oyentes.
En cada emisión traíamos a alguien para hacer le un reportaje, pero ese alguien tenía que ser una persona común, alguien de la comunidad, que podía tener o no una actividad que llamara la atención, pero que no era famoso, sino que era uno más que la luchaba cada día para que su familia estuviera bien, sus hijos estudiaran, y todos fueran hombres de bien. (Ya contaré algo de esto)
Otra de las características era la lectura de las efemérides. El recuerdo de los hechos históricos o culturales del pasado eran la base importante de nuestra programación.
Llegamos al 8 de marzo y, como no podía ser de otra manera, hablamos del día de la mujer.
Fue en ese momento cuando les recordamos a los oyentes que en Buenos Aires hay un barrio que tiene la particularidad de que todas sus calles llevan nombre de mujer. El barrio más joven de Buenos Aires, Puerto Madero, se distingue por recordar en cada una de sus calles a las mujeres que hicieron a la historia de nuestro país.
Y allí surgió una pregunta que nació espontáneamente. ¿dónde estaban esas mujeres cuando éramos estudiantes? Honestamente conocíamos a muy pocas.
De allí nació la idea de leer en cada emisión la biografía de cada una de ellas.
Descubrimos que no había planos del moderno barrio con el nombre de sus calles, así que con Mirta nos tomamos el trabajo de recorrer una por una todas las arterias de la zona, anotando los nombres, para buscarlos luego y tener una información lo más completa posible.
Elvira Rawson
                                                                Julieta Lanteri                                        Cecilia Grierson


Así conocimos a Cecilia Grierson, la primera médica argentina y creadora de la cruz roja en nuestro país. (1859-1934), Julieta Lanteri (1873-1032) quinta médica recibida en la Argentina, feminista, fue la primera (y  única en su tiempo) mujer que emitió un sufragio. Se presentó para hacer el servicio militar y fue la primera en obtener un cargo político, Elvira Rawson de Delleppiane, segunda médica de la Argentina. Durante la revolución del 90, y pese a que se lo habían prohibido, desafiando las balas de ambos bandos, se dedicó a la atención de los heridos. Luego inclinó su carrera hacia el control higiénico de la mujer, lucho por el voto femenino y en 1904 propuso al congreso la patria potestad compartida.
Ha habido muchísimas más, estas son un mínimo ejemplo, una pequeña muestra de las extraordinarias mujeres que lucharon no solo por su reconocimiento en la sociedad, sino por causas que eran fundamentales para el desarrollo de la nación.
Hoy va mi sentido homenaje, en ellas, a todas las mujeres que, día a día, van haciendo el camino, trabajando, luchando, atendiendo sus hogares, ayudando a los hombres que, con buena voluntad, procuran hacer que las cosas vayan por rumbos mejores.
Hoy baste con esto.
En próximos post les contaré con más detalles de estas y muchas otras.

Un gran día de homenaje a todas las mujeres del mundo y en particular a las que comparten en la comunidad.

martes, 4 de marzo de 2014

UNA SITUACIÓN PARADOJAL

Una situación paradojal.
Algo que tal vez tenga algún significado.
Diferente para quien lo mire y desde el lado que lo mire.
Sin tomar parte de ninguno voy a narrar los hechos y que cada uno saque su conclusión.
El día Domingo de carnaval, como es nuestra costumbre, mientras podemos, salimos a caminar por Buenos Aires.
Nos detuvimos a comer y beber algo en Galerías Pacífico, que como todos saben, es un lugar céntrico, turístico y visitado por cientos de personas de toda raza, religión o inclinación política.
Cuando terminamos de comer y antes de continuar con nuestra marcha decidimos ir al baño cosa que no nos pillara alguna urgencia posteriormente.


Estando yo allí, me doy cuenta que me he olvidado mi gorra. Algo de poca importancia salvo cuando el sol aprieta y hace falta cubrirse de alguna manera.
Esperé a que mi esposa saliera y la pregunta fue si ella se la había llevado.
Evidentemente no, lo que me hizo pensar que ya la había perdido definitivamente.
Sin embargo recurrí a los que se encargan de mantener el orden sobre las mesas y uno de los jóvenes me dice que sí, que alguien se la alcanzó y el la llevó a seguridad, que le pregunte a ellos.
Hablo con otro joven que portaba un intercomunicador, mediante el cual le preguntó al de la oficina central si allí estaba mi gorra. Le dijeron que sí, me indicaron como ir, y cuando llegué sobre el mostrador estaba esperándome, sin ningún otro inconveniente.
El día lunes decidimos cambiar de recorrido.
Estacionamos en el Abasto, y de allí salimos caminando por calle Corrientes, pero en dirección contraria, la intención era llegar hasta el Parque Centenario, del que después haremos un post porque merece un párrafo aparte, muy positivo por cierto
Caminando llegamos a la Iglesia Católica Jesús Sacramentado, bellísima, pequeña en apariencia, pero con unas obras de arte maravillosas. Entramos para conocerla por dentro y como corresponde nos descubrimos en señal de respeto.
Mi compañera tiene por costumbre enganchar su gorra en la correa de la riñonera.


Recorrimos la iglesia, habremos estado unos diez o quince minutos, en donde el movimiento de la gente fue muy, muy escaso. Dos o tres familias que entraron a conocer la Iglesia como nosotros, y una persona que se arrodilló en la primera fila y se puso a rezar.
Cuando salimos me doy cuenta de que no tiene la gorra.
Evidentemente se le ha caído y volvimos a buscarla.
Vano intento Había desaparecido.
La gorra carecía de importancia, lo que lo altera a uno es la circunstancia, porque evidentemente alguien la había encontrado antes, increíblemente en un tiempo que fue muy escaso. (Observen el video donde se puede ver que casi no hay gente en el interior del templo)
Mi esposa me explicó el camino recorrido y lo hizo con una voz levemente alta, que indudablemente molestó  a la señora que estaba rezando. Mi señora cuando se ofusca hay sonidos que no llega a captar y no siempre puede escuchar lo que se dice en voz muy baja. Volvió a hacer el comentario y la señora que evidentemente no estaba muy concentrada en su cometido nos llamó la atención.
Sinceramente me sacó de las casillas y le dije que no siguiera insistiendo porque allí eran ladrones, cosa que ofendió mortalmente a la señora que inmediatamente se dirigió a la sacristía.
Yo fui con ella, y frente a alguien con más capacidad conciliatoria, alejó a la mujer, y nos pidió que diéramos nuestra versión.
La maravilla de la semántica transformó la desaparición de nuestra propiedad de un robo en una pérdida. La culpa era nuestra por haberla perdido.
Seguir con una discusión que nos iba a conducir más que a una pérdida de tiempo no tenía sentido. Pedí disculpas por mi arrebato. A pesar de que sigo pensando que cuando alguien se lleva algo que no le pertenece no deja de ser un robo.
Lo interesante es que en ambos lugares tienen cartelitos que avisan “cuide sus pertenecías”, con lo que deslindan su responsabilidad.
En realidad las instituciones no tienen otra alternativa.
Lo paradójico del asunto es que en un lugar, poblado de gente, de topo tipo de filosofías, alguien encontró algo que no era suyo y lo llevó al sitio donde el damnificado podía recurrir, el único lugar lógico donde dejar lo que se encuentra.
En un templo donde lo que se propone es algo muy diferente, es cierto, que no están cerradas las puertas a nadie y quienes lo transitan pueden no ser de esa religión. Pero aquellos que aparentemente la profesan olvidaron algunas premisa que tendrían que tener grabadas a fuego en su entendimiento.
La señora que nos retó por el tono de la voz, nos había visto sacar fotos y filmar en un silencio absoluto. Cuando nos vio alterados no se acercó a preguntar que nos ocurría, y cuando con su actitud agresiva nos reprendió y recibió una respuesta que no le gustó, no puso la otra mejilla. Fue inmediatamente a quejarse.
No hubo una actitud de preocupación por lo que nos había ocurrido, peor aún fuimos culpables por descuidados. Lo único importante fue volver la  santa tranquilidad que nos ofrece el templo.

No soy creyente, tampoco soy ateo. Mi inteligencia no alcanza para definir lo uno de lo otro y por lo tanto no me preocupa saber cuál es la verdad.
Me muevo con los hechos cotidianos y concretos. Somos seres humanos, debemos protegernos el uno a los otros, de la mejor manera posible, cualquiera sea su color de piel, político, religioso, social, sexual y hasta deportivo.
Pero si lo fuera, si realmente creyera en que hay un dios y que las distintas interpretaciones de las iglesias nos llevan a enfrentarnos y discutir por la posesión de la razón. ¿Esta situación no sería un signo, una llamarada dentro de la oscura mente humana, para forzarnos a la reflexión?
Una gorra, una simple gorra. Dos situaciones paralelas y diferentes.






¿Será un mensaje?

lunes, 24 de febrero de 2014

CUATRO PINTORES

ESTEBAN SEMINO 
Pintor autodidacta. Nació en General Las Heras, provincia de Buenos Aires, el 28 de Julio de 1902.
Cursando sus estudios secundarios, es el dibujo, asignatura de preferencia, documentando gráficos de interés educativo. Egresado de los primeros graduados del Conservatorio Nacional de Arte Escénico, incursiona en el teatro profesional, como actor, destacándose en las caracterizaciones de los personajes que supo interpretar.
Como autor: dos obras registran su actividad: "Jacobo Kohn, estudiante, visita a Jacobo Kohn, doctor". "El mundo de siempre", estrenada en el Teatro del Pueblo. Con publicaciones de cuentos y ensayos, cierra el ciclo de su breve paso por las letras.
En 1951, con motivos de nuestras danzas folklóricas, realiza su primera muestra pictórica. La dinámica y el movimiento, son sus características más destacadas.
En razón de cumplir su pueblo, cien años de su fundación y en el deseo de documentar las "Casitas de la vida simple", "Las rezagadas casonas de mejores tiempos", "Los modestos boliches que, situados en el ancho camino de la sed daban su bienvenida al poblado"; realiza su exposición homenaje en la galería Witcomb, el 29 de julio de 1963.
Desde esa fecha, la pintura de Esteban Semino, sufre una total transformación. El hecho de enfrentar lo estático, confesando satisfacción al elaborar "Paredes traspasadas de tiempo", hace que la nueva técnica determine el encuentro con su verdadera personalidad. En sucesivas muestras: Witcomb, Arthea, Wildenstein, Van Riel, etc. Semino expresa con mas firmeza y mayores conocimientos plásticos, el tema del campo argentino y el quehacer del hombre rural.
Esteban Semino, consigue comunicar a sus cuadros, la emoción evocativa, que el espectador busca, para satisfacer su sensibilidad estética.


OSVALDO ALTAMIRANO COLONNA
Navegante del arte, fue pintor, escenógrafo, mago, titiritero.
Fue alumno del maestro italiano Giuseppe Lafranchi, con quien aprendió la técnica de los grandes pintores renacentistas.
Pintó por placer y nunca se dedicó de lleno a la pintura como forma de vida.
Participó en cientos de concursos de los que resultó ganador siendo finalmente puesto como jurado.
Fue autor del gigantesco retrato de San Martin que se colocó en el balcón de la municipalidad de Tres Arroyos para el sesquicentenario de la muerte del héroe.
En buenos Aires participó en varios concursos resultando ganador de muchos de ellos.
Finalmente se dedicó a la pintura como entretenimiento y realizó innumerables cuadros de los que el expuesto es un ejemplo.
Había nacido en la ciudad de Laprida en 1918 y falleció en Buenos Aires en el 2007.


 
ITALO BOTTI,
Nace en Buenos Aires el 6 de enero de 1889. Estudia en la Academia Nacional de Bellas Artes, en el período dirigido por Pío Collivadino donde tiene por maestros a Gustavo Bacarizas, Jorge Bermúdez y Alberto Rossi.
En 1914, siendo aún alumno de la Academia, participa por primera vez en el Salón Nacional. En 1916 concluye sus estudios y comienza a trabajar en los temas y motivos que caracterizan su producción: las marinas del Riachuelo, la actividad portuaria, los paisajes urbanos de Buenos Aires y las sierras cordobesas, sobre todo, las vistas del pueblo de Ongamira, en el que se establece por largas temporadas.
Realiza su primera exposición individual en el Salón Castellani de la ciudad de Rosario, en 1919. En 1920 exhibe obras en los salones de la Comisión Nacional de Bellas Artes. Una crítica del diario La Prensa comenta:
“[…] Italo Botti nos presenta en tres cuadros, hondamente sentidos, la visión de La Boca cosmopolita y pintoresca, donde flota como un ensueño lejano y triste, el imaginario país de las brumas que Baudelaire canta en las cristalinas estrofas de su poema ‘La invitación al viaje' […]”
En 1923 recibe el Premio Cecilia Grierson y en 1924 el Premio Eduardo Sívori, ambos del Salón Nacional. En 1930 obtiene el Segundo Premio en este certamen y, al año siguiente, el Primer Premio Municipal.
En esa época, un cambio sustancial renueva la pintura de Botti. Una fina sensibilidad y la elección de tonos agrisados resultan en una nueva impronta intimista y otoñal. El crítico Pedro Massa se refiere a él en el prólogo de la exposición retrospectiva que la Galería Velázquez le organiza en 1955:
“[…] Gran virtud, en arte, la de resistir y vencer todas las tentaciones de lo ‘pintoresco', de lo ardiente y colorido, de lo abigarrado y triunfal […] hace falta un admirable sentido de la sobriedad, de lo delicado y vaporoso para huir de aquellas alegrías y seguir el austero camino de los grises […] Botti consiguió como pocos ese firme alejamiento de lo espectacular, y así su pintura es un delicioso repertorio de rincones urbanos, de la serranía y del puerto […]”
Como grabador, hizo del aguafuerte y de sus variantes policromadas su especialidad. Participó en exposiciones colectivas en la Sociedad de Acuarelistas y Grabadores, en el Salón de Grabado y Dibujo de Buenos Aires y en el Salón de Grabado en la ciudad de Rosario. En 1961 obtiene el Primer Premio en la Exposición Internacional de París. También es premiado con la medalla de oro en los Salones de Rosario y Bahía Blanca y, en Santa Fe, recibe el Premio Rosa Galisteo de Rodríguez que comparte con Enrique de Larrañaga y Miguel Carlos Victorica.
Fallece en Buenos Aires, en febrero de 1974.
Obras de su autoría integran el patrimonio del Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo Municipal “Eduardo Sívori”, el Museo de Bellas Artes de La Boca “Benito Quinquela Martín”, además de otras instituciones de Rosario y Bahía Blanca. Asimismo, cuentan con piezas de Botti los museos provinciales de Santa Fe, Paraná, Mendoza y San Juan. Una de sus obras se encuentra en los Estados Unidos, en el Virginia Museum of Fine Arts.


FRANCISCO SALAT
Nacido en Barcelona (España) recibió allí las primeras lecciones de dibujo y color de un famoso impresionista francés.
Primera muestra individual en América en el año 1951.
En Buenos Aires frecuentó el atelier Pettoruti, y los del maestro Vicente Puig y Fidel Santamaría.
Hay obra suyas en colecciones particulares de España, Francia, Gran Bretaña, Holanda, Italia, Israel, Suiza, Brasil, Bolivia, Canadá, chile, Colombia, EE,. UU, de Norteamérica, Uruguay y Venezuela.

Nunca participó en salones, certámenes, concursos, etc. alertado por la experiencia de un escritor español que decía: “De los concursos y de la peste ¡Líbreme Dios!”