Hoy es un día de lluvia. De esos que no se deciden, Que de
pronto se largan con unos chaparrones formidables, hasta a veces unos truenos
que aterran, y de pronto entran en la serenidad y la calma y hasta parece que
va a salir el sol.

Pero hemos de entender que el hombre viene de la naturaleza,
y es la naturaleza la madre que ha predicado con el ejemplo.
Quien no ha tenido esos días lluviosos en que estalla por
cualquier nimiedad, le busca siempre el pelo al huevo, y en cuanto razona, se
calma, se aquieta y hasta es capaz de hacer una sonrisa.
Suele ocurrir cuando uno está cansado. Cuando duele hasta el
alma, y no salen más que palabras acordes a ese momento. Y como dicen las
enseñanzas nunca escribas cuando estás enojado o agotado. Probablemente vas a
decir cosas de las que te vas a arrepentir,
En función de ello he descubierto algo que resulta
interesante. Voy recorriendo las presentaciones y veo una de Mirta donde dice
que el tiempo esta lluvioso y coloca una fotografía de la iglesia que tenemos
frente a nuestro consultorio y las nubes que amenazan con una tormenta aun
peor.
Yo había tenido que salir a pagar impuestos, ya que el señor
o la señora, feudal no entienden de la variaciones atmosféricas y a cumplir con
un ritual absurdo y cavernario (Supuestamente estamos en la época de las
comunicaciones) pero, sin embargo, los jubilados todos los meses tienen que
hacer gala de su supervivencia y presentarse frente a las ventanillas de banco
a cobrar su remuneración. Le han dado una tarjeta para cobra por el cajero pero
no sé qué función cumple ya que cada mes se le entrega el total de lo
estipulado y la cuenta queda vacía.

A todo esto le ha agregado otra grosería aun peor que es el
hecho que a partir del año próximo todos los documentos viejos dejan de tener
vigencia y hay que hacer uno nuevo consistente en una tarjeta con un código,
que será lo único valedero y obligatorio para cobrar su jubilación. Esta
tarjeta tiene impreso el domicilio del propietario, lo que determina que en
caso de tener que mudarse tiene que cambiar la totalidad del documento. (¿?)
Lo más grave de este asunto es que todos sabemos que esto no
solamente es una grosería sino que, además, es un negocio abiertamente alevoso
para que funcionen las compañías elaboradoras de estas tarjetas que, bajo el
nombre de un testaferro, en la realidad, pertenecen a altos funcionarios del
gobierno. Sin más, hoy nuestro desvergonzado vicepresidente, tiene una causa
judicial por algo similar.
Bien pero el asunto no era este sino que cuando encontré el
mensaje de Mirta se me ocurrió agregarle un comentario: “encima yo tengo que
estar haciendo trámites y estoy con dolor de barriga”. Lo escribo con el
celular y, como es habitual, pulso una tecla por otra y decido corregirlo,
acababa de enviarlo, así que lo traje de vuelta, lo corregí y pensándolo bien,
me dije: que mensaje inútil y decidí borrarlo. Tarde, el mensaje, con errores y
todo, ya había salido y mi mujer lo recibió sin entender que sucedía. Se
comunicó en seguida conmigo y le aclaré el asunto, pero aprendí, que según
donde estés escribiendo no tienes derecho al arrepentimiento. Una vez enviado
no intentes retroceder porque ya escapó de tus manos.
Y con esto vuelvo al inicio: Nunca escribas cuando estés cansado
o enojado. Puedes ofender o crear un conflicto que no era ni remotamente tu
intención pero que cuando apretaste el siniestro botón de enviar ya no te
pertenece. No tienes vuelta atrás. A mí me ocurrió. Espero que nunca más. Por
lo pronto ayer llegué a casa y ni toqué la PC, me fui directo a la cama y dormí
alevosamente desde las ocho pm, aproximadamente, hasta las ocho am del día de
hoy, donde posiblemente no vuelva a escribir nada más y me dedique a mi blog,
las fotografías, o la investigación que son mucho menos perjudiciales para los
amigos que están del otro lado, inocentemente, sin saber el por qué de ciertas
respuestas (Ja).
Ja ja ja Alberto,siento lo que te ha pasado y desde luego,es verdad no se debe escribir enojado o cansado,de todos modos creo que nos ha pasado a tod@s alguna vez y cuando nos hemos arrepentido,el mensaje ya estaba enviado,y en España lo mismito también tenemos que demostrar que estamos vivos,para todo,un abrazo
ResponderBorrarHola Alberto,
ResponderBorrarespero que estés bien tras dormir todas esas horas seguidas, todo un record. Luego, veo que has hecho cambios por aquí. La verdad es que pocas veces me aprendo los nombres de los blogs, pero tu nombre no lo olvido así que pensé que tenias un nuevo blog. Enhorabuena por el cambio. Siento lo que pasas para hacer todos los trámites de tu mamita. Es burocracia pura y dura de la que se enriquece alguien. De todo esto me quedo con la enseñanza que planteas al final y lo tomaré como sentencia que es muy adecuada, y con la que estoy totalmente de acuerdo. "Nunca escribas cuando estés cansado o enojado. Puedes ofender o crear un conflicto que no era ni remotamente tu intención pero que cuando apretaste el siniestro botón de enviar ya no te pertenece. No tienes vuelta atrás." un abrazote.
Son una pandilla de degenerados estos políticos no respetan nada recibe mi cariño y amor sincero Tío Alberto
ResponderBorrarMMMMMMM HABRIA MUUUUCHO PARA COMENTAR PERO CREO QUE UN MAL DIA O DIA DE M..... LO TENEMOS MAS SEGUIDO QUE HACE 2 DECADAS PERO ESTA BUENO DECIRLO , Y PARA ESO ESTAN LAS OREJAS DE LOS AMIGOS . PERO LO MEJOR DE TODO ES TIRARSE A LA CAMITA , MIRAR EL TECHO , Y NAAAADAAAA MAS !! COMO LAS TORMENTAS ...... HAY QUE ESPERAR QUE PASE EL CHUBASCO
ResponderBorrar